Entradas escritas por Ch. F. Villaseñor

Starfell. Dalia Musgo y el día perdido

Hubo un tiempo en el que la magia corría libre por las tierras de Starfell, un tiempo en el que los grandes magos y brujas se hacían llamar hechiceros. Sin embargo, pronto las circunstancias cambiaron cuando los Hermanos de Vol, presas del pánico antes tales poderes, comenzaron a decirle a la gente que la magia era mala, y la magia quedó erradicada al prohibir cualquier tipo, sobre todo los hechizos, aunque hubo una serie de magos que recopilaron sus mejores encantamientos y los ocultaron para que nunca se perdieran…

El último oso

April, una niña de once años, viaja hasta el Círculo Polar Ártico junto a Edmund, su padre y científico de profesión, para que pueda hacerse cargo durante seis meses del observatorio meteorológico que hay allí. La abuela de la niña, y madre del energúmeno que quiere llevarse a su nieta a una isla perdida en medio del Ártico, no lo ve con buenos ojos. ¿Qué demonios van a hacer ellos dos solos en una diminuta isla en medio del mar de Barents?

La famosa invasión de los osos en Sicilia

Si Dino Buzzati, el autor de esta historia, quiso escribir una fábula o simplemente un cuento infantil, no lo sabemos, pero lo cierto es que tiene todos los elementos de lo primero, y se ha convertido en todo un clásico de la LIJ, y también en una película de animación que se proyectó en el Festival de Cine de Sevilla el pasado mes de septiembre.

El duelo en la literatura infantil

La muerte no es juego, aunque haya quien la desafíe, ni un reto: es una parte más de la vida, es la vida misma, pero también es un trauma, un paréntesis, un momento de vacío infinito. Tras ésta viene el duelo, y si los adultos necesitamos de tiempo para pasarlo, los niños aún más, requieren de más explicaciones, porque la mayoría de las veces se les educa de espaldas a ella.

Esta es la historia de un lobo

Esta es la historia de un lobo

Quien conoce el trabajo de Nicolas Gouny está acostumbrado a sus trazos infantiles, colores primarios, personajes divertidos que, con una alta dosis de sencillez y ternura, acaban por conquistarte. Unas ilustraciones, en definitiva, que llegan perfectamente a los niños, pero también a los que lo somos de espíritu.

El corazón de Júpiter

El corazón de Júpiter

Es una historia previsible, sí, en la que cada paso lleva a otro que se prevé fatal, pero… pero llegamos al desenlace. Es tan sorprendente, desgarrador, demoledor, angustioso, que te deja el alma hecha añicos, y simplemente por eso, por ponerte frente a tus miedos, ya merece la pena. A pesar de su previsibilidad, y de tocar temas que no por ser importantes, dejan de ser cansinos cuando son tan reiterativos, es una lectura muy recomendable.

Uno de ellos

Uno de ellos

Unas mini vacaciones en una finca, herencia familiar que, desde el primer momento, no auguran nada bueno. La muerte inesperada de Sawyer, la mascota. Unos extraños sonidos, como de grifos que gotean. Bombillas que estallan y que, al principio, se explican como subidas de tensión. Y al llegar la noche, todo lo que resulta normal con luz, se vuelve siniestro, terrorífico, mortal…

Todo empezó en el Thyssen

Todo empezó en el Thyssen (M. A. Ortega)

«… la gente prefiere lo procaz; como mucho se deja llevar por lo eficiente. Hoy el milagro reside en que con un ordenador puedas intercambiar alguna estupidez con alguien que está en Japón, cuando lo verdaderamente milagroso sigue estando en la belleza, en esas manos, en ese rostro…». Quien habla de este modo es Saúl, un joven que Susana, estudiante de 2º de la ESO, ha conocido mientras contemplaba el cuadro de Van Eyck La Anunciación, que se encuentra en el Museo Thyssen de Madrid. Y precisamente va a ser ese encuentro fortuito (aunque luego se descubre que no lo ha sido tanto) el que deparará a ambos una sorprendente historia, conjugando fantasía, trama policiaca e historia de amor juvenil. Una historia tan sorprendente que… no parece muy creíble, debo decir.

El Planeta de los Árboles de Navidad

A Marco le han regalado un caballo balancín por su cumpleaños. ¡Menuda idea ha tenido su abuelo! Los caballos balancines, todo el mundo lo sabe, son para niños de guardería, pero no para cuando cumples nueve años. Solo que este caballo balancín no es un juguete cualquiera, sino una nave espacial que le llevará a un planeta, muy, pero que muy raro.

Soy feliz, no me preocupo… soy yo quien tiene preocupado al mundo

Soy Feliz, no me preocupo

Con la delicadeza y poesía con que nos tiene acostumbrados el escritor e ilustrador taiwanés, este último título publicado habla de miedos y preocupaciones, tristezas y angustias, en fin de emociones y sentimientos que nadie como Jimmy Liao plasma a base de color e ilustraciones llenas de magia.