El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza
Werner Holzwarth
Ilustraciones de Wolf Erlbruch
Traducción de Miguel Azaola
Madrid: Altea, 1991
Cuando el topo asomó la cabeza por la boca de su madriguera para ver si había salido el sol, se encontró que una cagada le caía en la cabeza. Indignado, empezó a investigar quién era el responsable; preguntó a la paloma, al caballo, a la liebre, a la cabra, a la vaca y al cerdo. Al final, fueron las moscas las que, tras probar el material, le contestaron con absoluta convicción: “Esto es obra de Hermenegildo, el perro del carnicero”.
El topo fue en su busca, le encontró durmiendo en su caseta, se subió al tejado y desde allí arriba le pagó con la misma moneda.
Una divertida aventura en la que el texto se dibuja en caracteres que acompañan al estilo expresionista de las ilustraciones, siempre sobre los fondos blancos que compone el ilustrador.










Un poco escatológico, ¿no?
Las reseñas se disfrutan cuando quedan en sus suspenso. A esta en particular yo le quitaría: “… preguntó a la paloma, al caballo, a la liebre, a la cabra, a la vaca y al cerdo. Al final, fueron las moscas las que, tras probar el material, le contestaron con absoluta convicción: “Esto es obra de Hermenegildo, el perro del carnicero.
El topo fue en su busca, le encontró durmiendo en su caseta, se subió al tejado y desde allí arriba le pagó con la misma moneda.”
Si la idea escontar toda la historia, mejor digitalizar el libro y ponerlo a disposición de los lectores del Blog.
Muy buen libro por cierto, a mi peque le encanta!
Libro de exito seguro, a los niños les encanta, una historia muy dinámica y muy bien resuelta, el papel de las moscas les resulta sorprendente…
Yo lo conocía como El topito Birolo. Es un clásico que nunca falla cuando de animar a leer se trata!
De seguro que el perro tenia una excusa para haber dejado su marca sobre la cabeza del topo, al menos el cielo no se estaba cayendo de seguro que el caballo hubiera desaparecido a todo galope, la gallina cacarea desde lo alto en defensa propia “no fui yo”, “no fui yo”, o el canto del gallo anunciando la partida del cobarde que dejosobre su cabeza un trozo de sus intestinos, pero el sol no ha salido y por estar oscuro el topo no pudo ver el color de la huella dejada y mucho menos de donde vino.
Chinca Salas
esta historia me parecio muy buena por que se trata de mucho animales del popis y de un topo bueno ya se sabren la historia y los niños y niñas van aprendiendo mucho
Excelente historia!!!
Es genial y a los niños les encanta
es muy bueno pero lo que no me gusto es cuando dijo cajada