«El salvaje»: la segunda piel del lenguaje

Antoni García Llorca
Madrid: SM, 2009
Premio Gran Angular 2009

Me enteré de la existencia de un “niño salvaje” español contemporáneo, Marcos Rodríguez Pantoja, criado en lo alto de la Sierra Morena en la más completa soledad, gracias al reportaje titulado «Vivir 12 años entre lobos”, publicado en “El Semanal” de El País en diciembre de 2009, y que daba cuenta del rodaje de una película, Entre lobos, dirigida por Gerardo Olivares –estrenada a finales de noviembre de 2010–, cuyo argumento reconstruía la infancia de un niño-pastor solitario que vivió rodeado de animales salvajes. Pero mi sorpresa fue mayúscula al leer allí que una tesis doctoral había tratado sobre la vida de Marcos, nada menos que treinta años atrás, y cuyo autor era… ¡Gabriel Janer Manila, Premio Nacional de LIJ en 1994!

Cuando leí El salvaje, la novela de Antoni García Llorca que recibió el premio Gran Angular 2009, otorgado por la editorial SM, me pregunté si el autor conocía ese antecedente titulado La problemática educativa de los niños selváticos. El caso Marcos, de 1978. Y se lo pregunté a él mismo; esto fue lo que me respondió: “Siempre me han fascinado las historias de Mowgli y de Tarzán, y ya con la idea de crear mi propio niño salvaje, me puse a ‘investigar’ por internet. Así fui a parar a una web interesantísima: feralchildren.com. Allí, de manera muy sucinta, estaba expuesto el caso de Marcos Rodríguez, junto con la referencia a la tesis de Janer Manila. Conseguí un ejemplar de la tesis que Janer publicó en forma de libro y me sumergí en el relato… Bueno, la tentación de beber de esa realidad era irresistible.”

De intertextualidades están llenos el camino, los caminos: de hecho, los caminos artísticos transitan de una a otra y llevan a alguna parte cuando los sucesivos pasos incorporan dosis de una interpretación personal capaz de ampliar, extiendes o concretar originalidades precedentes. Aquí, la aportación de García Llorca se ubica en la escritura de la voz del protagonista que es eco de un mundo imaginario en el que no imperan el orden, la cultura, sus tabúes y normas de uso, los lugares comunes, referentes y sobreentendidos compartidos. No, aquí el lenguaje no es confirmación de la pertenencia a la tribu, sino otorgamiento aleatorio de significados con un único anclaje de experiencia educativa: la memoria de un relato que el niño-pastor escuchó de boca de un adulto antes de quedar solo en la sierra, abandonado a su suerte.

Y quiero decir que esa aportación es literariamente significativa, de una potencia que estremece al lector, que conmueve a quien acompaña al protagonista, ese muchacho que reinterpreta la vida de Marcos Rodríguez Pantoja, haciéndole el homenaje que merece por llevar consigo una humanidad que no está separada de la naturaleza

Luis Arizaleta
luisarizaleta@telefonica.net

5 comentarios en “«El salvaje»: la segunda piel del lenguaje

  1. Carles Cases garcia
    16/03/2019 a las 12:57

    Este libro esta inspirado en un hecho real: un niño que pasa su infancia en un valle solo con animales.
    al empezar ya ves que la historia tiene mucha fantasía mucha imaginación , es irreal . pero la historia se va mezclando con su llegada al orfanato y ya no es tan interesante , todo es ya real , lo quieren cambiar para que sea como los demás. Bernabé no quiere, porque la en la montaña era feliz y en el orfanato no creen su historia.
    Al final cambia la vida de los humanos por la de sus animales.
    A mi también me ha parecido mejor la parte que cuenta sus aventuras , de la manera que describe todo y ya no tanto como se cuenta la historia del orfanato

  2. Eric Alonso Sanchez
    10/03/2019 a las 14:31

    Yo creo, desde mi punto de vista que es un libro y una historia muy buena, pero el libro es raro lo que te explica. Es una mezcla de varias cosas a la vez Hi hay cosas que no las entiendo. Pero bueno tengo que reconocer que ha sido el libro que más me ha gustado leer. La valoración que le dan ha este libro me parece injusta por parte porque no dicen lo cierto hay partes que si I en otras partes no.

    Y este es mi comentario criticó.

  3. Víctor Sanz Manzanares
    17/02/2019 a las 21:44

    Al principio el tema del que trataba «El salvaje», un niño de ocho años que es vendido por su padre y es enviado a un valle donde hará de pastor y vivirá allí solo me pareció interesante, cuando me enteré que el autor se había inspirado en un caso real, en el que un niño vivió doce años en la montaña entre lobos, todavía me apeteció más empezar a leerlo, pero las expectativas no se cumplieron, la historia se me ha hecho muy pesada y aburrida, esos saltos entre el orfanato y su vida en el valle no me han gustado y realmente me ha costado mucho ir leyendo la novela hasta el final, no me ha enganchado.
    Hay momentos como cuando Bernabé habla del gigante de un solo ojo convencido de que es algo real que en el fondo me da pena porque ha de ser muy triste estar solo entre cabras, lobos y águilas ,además que si eres un niño tienes que pasar mucho miedo y eso te debe volver loco y no puedes distinguir realidad de imaginación. Lo que veo raro es que cuando vuelve a la civilización pueda hablar y comunicarse con normalidad cuando ha estado tanto tiempo solo.
    En conclusión no me ha gustado nada la novela.

  4. 11/02/2019 a las 09:51

    El libro me ha parecido interesante al principio, pero mi interes fue de mas a menos, ja que al final ja me aburría bastante, la parte en la que esta en el orfanato me ha parecido muy lenta y el tendria que haber escapado y volver con su ramado, y habria sido un final mas emocionante.

  5. Marc Bonel
    11/02/2019 a las 09:41

    Es un libro mezclado entre la realidad y la indignación, el final del libro esta muy interesante porque Bernabé se escapo con el medico

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