En la maravillosa trilogía de Cornelia Funke (Corazón de Tinta, Sangre de Tinta, y Muerte de Tinta), el poder creador de las palabras reside no en quien las escribe, sino en quien las pronuncia. Como ese precioso personaje, Lengua de Brujo, que posee el don de traer al presente a los personajes de un libro al leer en voz alta. No me cansaré de recomendar estas tres novelas tanto a niños como adultos, por su belleza, su capacidad para asombrar
