Alí y Nino

Alí y NinoKurban Said
Traducción de Isabel Payno
Barcelona: Libros del Asteroide, 2012

Cuando abro un libro y me dispongo a leer es porque secretamente espero que la lectura me transforme, me emocione y me haga crecer hacia adentro.

Indiscutiblemente hay historias que lo hacen y que, mientras pasan por mí, mientras me atraviesan, van dejando huellas. Historias que jamás pasan de moda, que mal que nos pese siguen siendo rigurosamente actuales.

Alí y Nino se publicó por primera vez en Alemania en 1937; eran años turbulentos en los que se estaban trazando fronteras. ¡Vaya, igual que hoy día!

Alí y Nino es una novela de amor. De amores varios, de sentimientos profundos y viscerales. El amor entre un musulmán de profunda fe y una cristiana ortodoxa convencida de su dogma. Aun así, entre ellos, la entrega, la confianza, la complicidad vence los innumerables escollos a los que se deben enfrentar. Sin embargo, no creáis que es una novela rosa. Es, por el contrario, una novela desgarradora con una gran cuota de ironía y un toque de humor para aliviar tensiones. Una obra que nos cuenta la realidad de los dos extremos de la fe que aún hoy en día siguen enfrentados.

Durante el camino que recorremos siguiendo la evolución de la vida de estos dos jóvenes, nos vamos adentrando en el mundo y la sociedad convulsa de aquellos momentos; nos acercamos a las costumbres musulmanas y al protocolo de sus conversaciones, cómo comían, cómo negociaban, cómo era o tal vez es el proceso de una toma de decisiones, la danza de las buenas costumbres arraigadas en tradiciones milenarias. También se nos permite conocer las costumbres de los cristianos ortodoxos, la familia de la princesa Nino. Su genealogía, la necesidad de europeizar Oriente.

Ambas etnias tildan de salvaje a la otra. Los musulmanes llaman salvajes a los europeos por sus maneras bruscas, por su necesidad de vivir para afuera, por entender que las mujeres tienen derechos y hasta por lavarse los dientes con cepillo y frotar las encías. Los occidentales llaman salvajes a los musulmanes por comer con las manos, por su manera de vivir las festividades religiosas, por cosificar a sus mujeres, por no entender que su Profeta es igual que el Dios crucificado.

Lo curioso de este libro es que a pesar de presentarnos una historia de principios del siglo XX, es tan actual que uno no puede menos que recordar una y otra vez las noticias del telediario. Las internacionales y las nacionales. Porque mira por dónde, seguimos enzarzados en luchas por ver qué dogma es el definitivo, por pensar que un dios es más válido que el otro, por llamar salvajes a quienes no viven como creemos que se debe vivir o a aquellos cuya fe difiere de la nuestra.

Entonces surge una inevitable pregunta: ¿Quiénes son los salvajes?, los que defienden a viva voz que las mujeres son cosas, que no tienen capacidad de pensar o aquellos que aún reconociendo que son iguales aceptan los golpes, el maltrato de puertas hacia adentro, el asesinato y la opresión en nombre de leyes obsoletas que los hacen creer con derecho a decidir por ellas.

Cuestionarse, cuestionar, cuestión… así nos propone Kurban Said enfrentarnos sinceramente a lo que fuimos; a lo que somos como sociedad. Puede parecer que nos da la razón a todo lo que pensamos desde afuera sobre otras culturas pero en realidad, si somos sinceros con nosotros mismos, nos pone en tela de juicio a todos. Nos enfrenta a nuestras tradiciones, a nuestra cultura, a nuestras creencias.

Es una lectura comprometida, exigente, que abre caminos para la dialéctica, para el razonamiento deductivo, para el análisis objetivo de la historia de las religiones y su incidencia en la sociedad pasada y en la actual.

Quién manda, la fe o el corazón; quién obedece, la fe o la inteligencia emocional, quién teme, la fe o el sentimiento grupal. Quién gana, quién pierde, quién decide.

Alí y Nino ceden, avanzan, retroceden, comprenden, odian, aman, perdonan, deciden y viven como les dicta su conciencia. Su fe no les impide razonar, aunque muchas veces les juega malas pasadas. Y ellos vuelven a empezar.

Sinceramente, es una lectura que no puede dejar indiferente a nadie. Seguramente, cuando la leas, tu opinión y la mía no hallarán punto de conexión, o tal vez sí. Habrá quien use esta historia para crear dudas sobre lo desconocido, otros, para afianzar alguna mentira que ha perdurado en el tiempo, y también habrá quien la lea para enterarse, para disfrutar, para pasar el rato, sin más.

Está tan bien escrita que, además de todo lo que he dicho, es un placer dejarse llevar por una escritura elegante, a veces quizá un poco lenta, pero necesaria para entender el sentido de lo que está sucediendo.

Una prosa, como decía, elegante, cuidada, delicada aun dentro de su crudeza. Un manjar exquisito para paladares exigentes. Es un gusto encontrar libros que realzan la belleza del lenguaje escrito apoyándose en las bases de la oralidad; encontrando el equilibrio perfecto entre una y otra. Así crecen las historias y se multiplican las emociones.

2 comentarios en “Alí y Nino

  1. cb
    07/05/2016 a las 12:02

    El libro me ha encantado. Se aprende mucho sobre las costumbres musulmanas y también y se ve en que medida venimos determinados por nuestra cultura y el mundo en que vivimos. De la reseña del libro lo que no me ha parecido acertado es la comparación que se hace de las dos culturas. Creo que la referencia al maltrato, el asesinato, etc. no forman parte de ninguna cultura. Decir que es parte de la nuestra creo que no es cierto.

  2. 09/03/2015 a las 18:15

    De las mejores reseñas leídas sobre una de mis novelas favoritas, “Alí y Nino”. ¡Gracias!

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