Billy y el vestido rosa

Billy y el vestido rosaAnne Fine
Ilustraciones de Philippe Dupasquier
Traducción de Magdalena Rodenas
Madrid: Loqueleo (Santillana), 2016

Billy es un niño que de repente se levanta una mañana convertido en niña, o al menos lo es para todo el mundo: sus padres, sus profesores, sus compañeros… porque él, por dentro, sigue siendo Billy, un niño, y no comprende lo que está pasando. ¿Y por qué todo el mundo cree que es una niña? Pues porque lleva un vestido… rosa.

Solo por el hecho de llevar el vestido, Billy se convierte en niña a los ojos de todos y, como en un mal sueño, sufre la discriminación, el acoso y las exigencias que sufren a diario las niñas por el simple hecho de serlo. El vestido es, según Billy, el que tiene la culpa de todo lo malo que le pasa ese día en clase: le tratan distinto, le exigen más en su caligrafía, le dan libros «de niñas» a la hora del recreo e incluso se compadecen de ella (él) cuando se pelea con su compañero. ¿Pero es el vestido realmente el responsable de todo o solo es el filtro que Billy necesitaba para apreciar una realidad tan naturalizada e interiorizada en nuestras vidas que ni reparamos en ella?

Al principio, Billy se enfada: ¿por qué le han de tratar distinto solo porque crean que es una niña? Después ocurre algo maravilloso, y Billy se da cuenta de que esos libros que le han dado no están nada mal, es decir, que Billy comienza a disfrutar dentro del vestido que lleva puesto, que ahora ya no parece molestarle tanto. Y lo que es mejor, su interés sincero despierta el de algunos de sus compañeros, que también quieren leer esos libros de niñas. Queda demostrado que la ropa que uno lleve puesta no determina los gustos lectores.

En ocasiones, la necesidad de clasificarlo todo en un cajón o en otro nos condena a cegarnos ante otras realidades circundantes igual de válidas y quizá no tan sencillas de clasificar. Un vestido y un color son suficientes para hacernos reflexionar sobre cómo aún hoy seguimos dividiendo la sociedad en rosas y azules cuando los grises, verdes, morados y rojos pueden ser igual de maravillosos o incluso más. Billy se pone en la piel del otro, de la otra, mejor dicho: se queja de cómo le tratan por culpa del dichoso vestido y, sin embargo, acaba por aceptar su situación y revertirla hasta el punto de no considerarla tan mala, al tiempo que, sin proponérselo, está creando ejemplo para otros niños.

Billy y el vestido rosa es una invitación muy interesante y divertida a replantearnos nuestros prejuicios, las imposiciones sociales y los mensajes equívocos que les podemos enviar a nuestros niños a diario en algo tan cotidiano y aparentemente inocuo como la ropa que les ponemos. Una novela escrita en 1988 con una abrumadora vigencia en los tiempos que corren.

Billy y el vestido rosa

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