
Con la fuerza de un samurai y la humildad de un comerciante Todo estaba listo para que Katsumi Komagata y yo nos conociéramos, días antes de su llegada a Ciudad de México habíamos platicado por facebook y quedamos en que, además de la entrevista, yo tomaría el taller que impartiría durante dos días en la Biblioteca Vasconcelos a promotores de lectura. Me dijo que era importante para él que yo experimentara el taller para que así comprendiera plenamente su trabajo.
