
Más que simples libros de cartón, la colección “De la cuna a la luna” es un prodigio de poesía para prelectores. Antonio Rubio y Óscar Villán lograron lo que parecía imposible: destilar el ritmo de las canciones de cuna y la sencillez de los pictogramas en una obra imprescindible. Con una musicalidad innata y el uso de mayúsculas, estos “poegramas” abren la puerta al mundo de la lectura y se han convertido en un fenómeno cultural que celebra la belleza de lo esencial.
