Etiqueta: Imprescindibles

A nuestro juicio, estos son los títulos esenciales que deben formar parte de una buena biblioteca para niños y jóvenes (y adultos).

Jesús Betz

En esta reseña, Gustavo Puerta analiza el álbum Jesús Betz (Fred Bernard y François Roca) a través del concepto psicoanalítico de «lo ominoso». Tras la irrupción inquietante de la deformidad del «hombre tronco», la obra conduce la angustia infantil y la fascinación por lo siniestro hacia un tránsito revelador desde la penumbra hacia la luz. Un claroscuro visual cautivador y una voz epistolar íntima tejen un trasfondo lleno de referencias culturales, ofreciendo al lector una experiencia catártica y una inolvidable historia de amor.

Historias de ratones

Historias de ratones (Arnold Lobel)

Todo un clásico que sobrevive al paso del tiempo. Esa es, según muchos, la prueba del nueve. Y también sobrevive a una lectura adulta. He aquí otra prueba. Un libro imprescindible, que en su día editó Alfaguara, y que ahora nos trae Kalandraka con la misma presentación. Por eso, los que crecimos aprendiéndonos de memoria estos cuentos de Lobel, no echamos de menos casi nada, si acaso el desgaste de las hojas, manoseadas una y mil veces por el paso de tantas lecturas.

Hasta (casi) 100 bichos

Hasta (casi) 100 bichos

Gemma Lluch reseña “Hasta (casi) 100 bichos”, un clásico contemporáneo de Daniel Nesquens que subvierte las normas del bestiario tradicional con un humor fino e inteligente. Acompañado por las impecables ilustraciones de Elisa Arguilé, el autor combina desconstrucción de definiciones, referencias culturales y absurdos verosímiles. El resultado es una lectura que desafía los tópicos infantiles. Un título imprescindible que alimenta con brillantez la mente del lector.

Guillermo, ratón de biblioteca

Asun Balzola Ilustraciones de la autora Anaya, 2000 De un tal Shakespeare y su biblioteca Desde que el flautista de Hammelin hipnotizó a los ratones con sus melodías para sacarlos de las ciudades, éstos han sido acogidos por la literatura infantil mejor que el cualquier otra parte. Los grandes autores de libros para niños como Leo Leonni, Arnold Lobel y Ed Young, se han validos de ellos para contarnos historias inolvidables. Pero a pesar de las frecuentes apariciones de los

Finis mundi

Este libro deslumbra, en primer lugar, por su notable calidad narrativa, el tratamiento profundo de los personajes y el manejo hábil de una trama que atrapa desde las primeras páginas. Pero también sorprende por la elección del tema y el conocimiento que demuestra la autora sobre la vida y las costumbres de la Edad Media.

Diecisiete cuentos y dos pingüinos

Diecisiete cuentos y dos pingüinos

El tono general de los cuentos lo componen la ternura, el humor absurdo y el mundo de los adultos visto por niños curiosos e imaginativos. En algunos pasajes descubrimos una voz infantil muy parecida a la que tenía el pequeño Nicolás de Sempé: una actitud inocente, pero a la vez madura y reveladora, que a través del humor nos presenta situaciones extrañas, pero que nos transmiten sensaciones reales.

Corazón de tinta

“Corazón de tinta” es un libro sobre libros. Las referencias son constantes. Cada capítulo comienza con un extracto de alguno de ellos. Extracto que nos alertará de lo que nos espera. Me desespera en ocasiones (¿o es envidia?) la facilidad de la autora para inventar una aventura donde no la hay. Pero, amigo, hoy en día, para que un libro sea un éxito, tiene que superar las 500 páginas.

El complot de Las Flores

El complot de las flores (Andrea Ferrari)

“El complot de Las Flores”, novela de Andrea Ferrari galardonada con el XXV Premio El Barco de Vapor, narra el traslado de una familia bonaerense a un remoto pueblo patagónico en crisis tras la búsqueda de trabajo de su padre. Con un estilo fresco, limpio y esperanzador, la autora aborda la realidad social argentina a través de dos voces femeninas, construyendo un entrañable relato sobre la comunidad, la empatía y la reconstrucción.

¿A qué sabe la luna?

A que sabe la luna

El cuento comienza como una leyenda: “Hacía mucho tiempo que los animales deseaban averiguar a qué sabía la luna”. Y a partir de aquí, convencidos de que vamos a presenciar lo que hacen para remediar tal curiosidad, pasan ante nosotros diversos animales, a los que de otro modo no veríamos juntos, puestos uno encima del otro.