
“El diablo de la botella” no es solo un cuento fantástico sobre pactos sobrenaturales. Es una reflexión sobre el colonialismo, la condena social de la enfermedad y los límites del amor. Stevenson, desde su exilio voluntario en el Pacífico, creó en 1891 una fábula moral que sigue resonando hoy. Esta nueva edición de Nórdica, con ilustraciones de Emilio Urberuaga, devuelve al lector español un clásico casi olvidado que merece relectura.
