
Cuando Obélix navega hacia las costas de Lusitania y se deprime por “esas frasecitas sobre la esperanza de la ilusión de mañana y de antes de ayer”, descubre sin saberlo el concepto más portugués que existe: la saudade. Y ahí, en ese gesto de perplejidad del grandullón galo, reside una de las claves de este álbum 41 de la saga más irreductible del cómic europeo.


