
“Mi mundo perdido” reúne textos dispersos de Astrid Lindgren —artículos, cartas, discursos— en un mosaico íntimo que revela por qué la creadora de Pippi Calzaslargas revolucionó la literatura infantil. No es una autobiografía: es un manifiesto sobre la infancia como territorio sagrado, escrito por quien transformó el concepto mismo de lo que significa escribir para niños. Un libro esencial para entender a una de las voces más influyentes de la literatura universal.
