Etiqueta: clásicos infantiles

Setenta años en pijama: “Harold y el lápiz morado”

Harold y el lápiz morado

Setenta años después de su aparición, Harold regresa en una edición conmemorativa que hace justicia a uno de los álbumes más influyentes de la literatura infantil. Un niño en pijama, un lápiz morado y una página en blanco: con estos elementos mínimos, Crockett Johnson construyó un clásico sobre el poder de la imaginación. Esta cuidada edición de Wonder Ponder rescata un libro que, sorprendentemente, nunca había tenido en español el reconocimiento que merece. Minimalista, filosófico y revolucionario.

“Mi mundo perdido”, el mosaico de Astrid Lindgren

Mi mundo perdido, Astrid Lindgren

“Mi mundo perdido” reúne textos dispersos de Astrid Lindgren —artículos, cartas, discursos— en un mosaico íntimo que revela por qué la creadora de Pippi Calzaslargas revolucionó la literatura infantil. No es una autobiografía: es un manifiesto sobre la infancia como territorio sagrado, escrito por quien transformó el concepto mismo de lo que significa escribir para niños. Un libro esencial para entender a una de las voces más influyentes de la literatura universal.

Cuando Sendak y Gloria Fuertes se encontraron en cuatro libritos diminutos

En 1962, Maurice Sendak experimentaba con la rima, el absurdo y los rituales cotidianos. Lo hacía en miniatura, dentro de una caja de cartón. La llamó “Nutshell Library” —biblioteca en una cáscara de nuez— y contenía estos cuatro libritos que décadas después nos ofrece Kalandraka como parte de su apuesta por devolver a librerías y bibliotecas el legado de quien fue considerado “uno de los hombres más influyentes de los Estados Unidos por darle forma a la fantasía de millones de niños”.

“Bebeguacate”, un clásico disparatado y entrañable

“Bebeguacate” es un clásico de John Burningham que combina humor, ternura y un punto de surrealismo para contar cómo un bebé aparentemente débil descubre su fuerza interior gracias a un aguacate. Con ilustraciones expresivas y una narración llena de ritmo, el libro se convierte en una oda a la autonomía infantil y a las pequeñas grandes revoluciones del día a día. Una joya recuperada por Galimatazo en una espléndida traducción de Ellen Duthie.

Clásicos infantiles: Roald Dahl

Rodari murió en 1980 y, justo diez años más tarde, murió otro grande de la literatura infantil, el inglés Roald Dahl. De todos los presentados, seguramente es el recibiría más consenso para ser denominado clásico contemporáneo. Como además, Dahl ha sido suficientemente promocionado en nuestro país -durante años todas sus obras estuvieron traducidas y muy promocionadas- no voy a evocar largamente su figura, pero sí me gustaría detenerme en su concepto de infancia, y en cómo integra ésta en su

Clásicos infantiles: Rodari

Observamos, después de fijarnos un poco en las vidas de estos tres autores, que muy atrevidamente clasifico ya como clásicos contemporáneos, una gran inspiración en las fuentes clásicas europeas. Tanto Lobel, como Lionni y Sendak, ofrecen equilibradas y armoniosas composiciones, textos claros y sencillos que ofrecen un orden en el mundo caótico de la infancia, lleno de tendencia al anarquismo y a la desaparición de las fronteras. Resalto esto porque ahora que vamos a adentrarnos brevemente en la obra de

Clásicos infantiles: Arnold Lobel y Maurice Sendak

Sapo y Sepo (Arnold Lobel)

Arnold Lobel Esta búsqueda de la propia infancia también caracteriza a otro autor del que quisiera hablar: Arnold Lobel. Lobel falleció en 1987 y, si conocen sus encantadores relatos de amistad entre dos sapos —Sapo y Sepo— cualquiera podría decir que es un autor que conoce muy bien el mundo de los niños. Pero no es así. Lobel conoce bien SU mundo, su infancia, y la revive con cada libro. Saltamontes va de viaje, Historias de ratones —recientemente rescatado después

Clásicos infantiles: Leo Lionni

Quisiera centrarme en unos pocos autores, seguramente conocidos por ustedes: algunos han fallecido recientemente, otros han alcanzado ya una cierta edad en la que pueden disfrutar la felicidad de haber conseguido su propósito de hacerse un hueco de manera casi permanente entre los lectores infantiles debido al éxito de sus libros (cuando me refiero al éxito lo digo en un sentido de long-seller, es decir, esos libros que se reeditan constantemente y que están pasando desde hace treinta o cuarenta

Clásicos infantiles: arquetipos

Creo que hay una idea popular clara de lo que es un clásico, y si saliéramos ahora a la calle y preguntáramos a cualquier persona, obtendríamos de todos y cada uno de ellos una respuesta correcta. Es más, les invito a que reflexionen durante unos segundos qué idea tienen ustedes de lo que es un clásico. Tendríamos un consenso de obras y autores como: Winnie el Puff, Pippi Calzaslargas, Alicia en el país de las maravillas, Tom Sawyer, el Doctor

Clásicos infantiles: aproximaciones

Clásicos contemporáneos para niños. Algunas elucubraciones (*) En el momento en el que trataba de acercarme a una definición razonable de “clásico infantil” para poder abordar la no menos compleja definición del “clásico infantil contemporáneo”, saltó a la prensa una noticia que ocupó varios días y varias secciones de cultura de diferentes periódicos del mundo: el señor Harold Bloom, más conocido por su afición a establecer cánones, había decidido establecer uno dedicado a lecturas infantiles (1). Como si Bloom volviera