Autora e ilustradora: Magnhild Winsnes
Editorial: Liana, 2020
Edad recomendada: a partir de 10 años
La amistad es una experiencia que nos marca y en ocasiones nos salva. Es una oportunidad de (re) conocernos, crear vínculos, desarrollar empatía y atesorar los recuerdos más valiosos de nuestra vida. Pero ¿qué pasa cuando los encuentros con esos amigos empiezan a cambiar?, ¿cuándo comenzamos a sentir atracción por nuevas actividades, nuevas personas, nuevos amigos?
Eso mismo es lo que vivirá Hanna, al visitar a su prima Siv. Cada año hacían diversas cosas juntas y reencontrarse en el ritmo libre del verano, le generaba mucha ilusión. Sin embargo, esta vez algo ha cambiado. Hanna se enfrentará con esa delgada línea que aparece cuando dejamos la niñez, para dar paso a la pubertad.
Este cómic destaca por su sorprendente realismo, ese que a veces hace falta en la literatura infantil y juvenil. La autora capta muy bien la esencia inestable y dubitativa de la pubertad; y acierta al no dar respuestas fáciles. En su lugar, nos ofrece un espejo en donde podrán verse reflejados los lectores que estén atravesando cualquier proceso de cambio y transformación.
Porque este libro va más allá de recorrer el camino hacia la adolescencia, nos permite mirar dentro de nosotros mismos y cuestionar aquello que llamamos “zona de confort”.
Acompañar el cambio y la confusión
La noruega Magnhild Winsnes logra una obra fascinante, al mezclar un estilo minimalista y de pocas palabras, con un retrato fiel de esta etapa de la vida. Shhh, consigue sumergir al lector en ese umbral transformador, rebelde y desafiante, en el que dos niñas comienzan a dejar de serlo y se introducen en un territorio nuevo e inexplorado.
En este relato, el cambio y la novedad van acompañados de belleza. Esa calidad estética que la autora nos transmite a través de las acuarelas de sus ilustraciones, llenas de color y de luz estival. El silencio, además, es un recurso recurrente a lo largo de la historia, porque en muchos casos no se necesita decir nada. Observar y contemplar cada viñeta es suficiente para transportarnos inmediatamente a la inocencia de la niñez o a la rebeldía de la adolescencia. Eso, la autora lo deja a elección del lector.
Secretos y recuerdos que acompañan
Decíamos al inicio que la amistad nos marca y nos deja recuerdos imborrables. Seguramente cuando pensamos en veranos distendidos y relajados, vienen acompañados de rostros de amigos de infancia y adolescencia, de aquellos que nos acompañaron a crecer.
Esta es una historia de recuerdos y secretos, de confesiones y descubrimientos, contada con mucho humor, sinceridad y sensibilidad. Un relato que nos permite adentrarnos entre la infancia y la adolescencia, como pocos han hecho antes. Altamente recomendable.

