Giselle Clarkson
Libros del Zorro Rojo, 2025
Observología es un interesante libro infantil sobre naturaleza y una invitación a mirar el mundo con otros ojos. Escrito e ilustrado por la neozelandesa Giselle Clarkson, este manual ilustrado combina ciencia, arte y humor para despertar en los más jóvenes el deseo de observar con atención lo que nos rodea.
El libro atrae por su diseño cuidado y su tono cercano. Clarkson propone al lector convertirse en “observólogo”, una figura mitad científica, mitad exploradora, que se dedica a descubrir los pequeños seres y elementos que habitan nuestro entorno cotidiano: mariposas, abejas, gusanos, hongos, hojas, excrementos de aves… Todo lo que normalmente pasamos por alto se convierte aquí en objeto de estudio y asombro.
El libro está estructurado como un manual de campo. Introduce los principios básicos de la observación de la naturaleza, ofrece consejos sobre el mejor momento del día para salir a explorar y detalla el instrumental necesario: lupa, cuaderno de notas, cámara de fotos… También incluye trucos para pasar desapercibido en la naturaleza y claves para identificar partes de los seres vivos, tipos de insectos, formas de hojas y mucho más. Además, anima a los lectores a dibujar lo que ven, fomentando así su creatividad.
Uno de los grandes aciertos de Observología es su equilibrio entre el rigor científico y el entretenimiento. Clarkson es rigurosa en el contenido pero lo hace accesible y estimulante. Cada página está repleta de datos curiosos, ilustraciones detalladas y pequeñas dosis de humor que hacen amena la lectura y el aprendizaje. El enfoque está muy centrado en lo que se puede observar en un paseo por el campo, pero sirve para explorar jardines, parques, patios…
Un libro ideal para quienes quieran buscan fomentar el gusto por la naturaleza y el desarrollo de los sentidos para captar todas las señales que tenemos a nuestro alrededor y aprender a apreciar y respetar nuestro entorno natural.
En definitiva, una propuesta muy interesante que nos recuerda que la naturaleza está en todos lados, a nuestro alrededor. Solo hace falta detenerse, mirar… y maravillarse.
