Título: Montgomery Bonbon. Misterio en la mansión
Autor: Alasdair Beckett-King
Ilustradora: Claire Powell
Traductor: Marcelo E. Mazzanti
Editorial: Bambú, 2026
Edad recomendada: a partir de 11 años
Escrita por Alasdair Beckett-King (si no habéis visto su cara o su singular físico, buscadlo, porque vale la pena) e ilustrada por Claire Powell, la serie Montgomery Bonbon ha sido descrita por Front Row, BBC Radio 4, como «¡Una mezcla entre Puñales por la espalda y Poirot, pero para niños!». En este caso reseñamos el tercer título de la serie, recién publicado por la editorial Bambú, quien ya había lanzado los dos primeros casos hace un tiempo: Asesinato en el museo y Muerte en el faro (falta un cuarto título que aún no conoce traducción entre nosotros, cuyo título original es Sabotage at sea).
Esta es otra entrega de historias de crímenes clásicas y divertidas: una aventura con una niña como detective. No me duelen prendas al afirmar, que aunque ya hace bastante tiempo que empecé a peinar canas, disfruto un montón de las obras dirigidas inicialmente para jóvenes lectores, ya que tienen la capacidad de transportarme a mi ya bastante lejana infancia, a la libertad y a la imaginación desbordante… lo cierto es que es una sensación muy agradable, y desde aquí aconsejo a los lectores adultos más sesudos que se sumerjan de vez en cuando en alguna de estas aventuras tan livianas y refrescantes.
En esta ocasión, Bonnie Montgomery (bajo su alter ego, Montgomery Bonbon, experta en resolver casos) tiene la misión de entregar un diamante de valor incalculable a Adderstone Manor, la mansión del ladrón retirado Fergus Croke. La trama se complica rápidamente cuando Croke aparece muerto horas después, y sus cuatro protegidos son sospechosos del crimen. Pero cuando todos son delincuentes, ¿cómo sabrá la gran Bonbon por dónde empezar? Con la ayuda del abuelo Banks y una amiga infiltrada, Bonbon pronto descubre identidades ocultas, múltiples motivos y un sorprendente laberinto de setos lleno de monos. ¿Podrán atrapar al asesino antes de que sea demasiado tarde?
La historia se desarrolla por completo en una mansión apartada. Siempre resultan harto fascinantes los buenos misterios ambientados en grandes mansiones antiguas con pasadizos secretos, misterios, habitaciones llenas de pistas y mucho más, y desde luego aquí no se quedan cortos a la hora de regalarnos una puesta en escena donde todos estos elementos citados rayan a gran altura. La búsqueda del tesoro y la intriga de quién encontraría la joya también resultan muy entretenidas. El autor tiene la perspicacia de ir dando alguna que otra pista y así los lectores puedan especular sobre la resolución del enigma planteado. Y si a todo eso le añadimos un cadáver en una jaula con monos, la cosa se pone realmente interesante.
Los variopintos personajes que van a apareciendo a lo largo y ancho de la trama no tienen desperdicio: desde la explosiva Naomi hasta el mágico Daniel y la siempre presente ama de llaves, la Sra. Muggins. Todos perfilados de manera muy interesante. Y por supuesto hí está el abuelo de Bonnie. Siempre predispuesto a apoyar a su nieta y a ayudarla en todo lo que necesite.
Uno de los puntos fuertes de la peripecia y que seguro va a encantar a los más menudos es que el misterio que se nos presenta no es para nada sencillo, sino más bien todo lo contrario. Todos los culpables tienen algo que ocultar y son unos impresentables de tomo y lomo, lo que se traduce en que su moral sea un poco más ambigua de lo habitual. Así resulta muy divertido resolver el misterio y conocer a los personajes y sus motivaciones.
Mientras sigues las electrizantes peripecias de Bonbon, uno puede llegar a preguntarse: ¿cómo puede una niña pequeña estar involucrada en crímenes reales? ¿Con cadáveres reales? Era extraño, pero, claro, esa es la esencia de la serie. Creo que el autor acierta de pleno con ese humor negro marca de la casa y esos personajes que llevan la extravagancia por bandera. Por eso, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el enfoque del que está dotado el libre es interesante y muy original.
¡La portada y las ilustraciones también son dignas de tener muy en cuenta! El arte de Claire Powell y su estilo son divertidísimos, y están intercalados en el texto de tal manera que son un complemento ideal para ir siguiendo la historia. La dibujante norteamericana comenzó realizando diseños para varias marcas de televisión hasta que, en 2016 le encargaron las ilustraciones de su primer libro, y desde entonces no ha parado, diseñando un montón de personajes que hacen las delicias tanto de los lectores infantiles como juveniles.
Quizás te preguntes cómo resolverán el misterio el abuelo y la nieta esta vez. ¿Y les ayudará el amigo de Dan (que actúa como Watson)? Bueno, para averiguarlo, tienes que leer el libro, y es una lectura rápida, así que uno, dos, y ahí lo tienes.




