La 48.ª edición de los Premios SM El Barco de Vapor y Gran Angular ha coronado a Josan Hatero Mosteiro y Alba Quintas Garciandia, flamantes ganadores de esta edición. Hatero se alzó con el Premio El Barco de Vapor 2026 por La memoria de las bicicletas, una obra que el jurado describió como “tierna y sensible, que respira sinceridad, calidez y optimismo, y nos devuelve la emoción de las primeras veces”. Por su parte, Quintas obtuvo el Premio Gran Angular 2026 con La cuarta vida de Blanca Cuervo, un thriller que ofrece “un retrato certero y doloroso de la realidad que vive una parte de la juventud para la que soñar con el futuro resulta difícil y, a veces, imposible”. Con una dotación económica de 35.000 euros para cada galardón, estos premios se mantienen como los de mayor cuantía en el ámbito de la literatura infantil y juvenil en lengua española. Ambos libros ya están a la venta, y la gala de entrega tendrá lugar el próximo 12 de mayo en Madrid.
El anuncio oficial se realizó el pasado 16 de abril en una rueda de prensa. El evento fue conducido por Maica Rivera, destacada periodista cultural, quien señaló la relevancia de las dos historias premiadas. Rivera subrayó la “capacidad de sugerencia de ambas historias” para reflejar fielmente la realidad contemporánea de preadolescentes y jóvenes. De igual modo, resaltó la “delicadeza del acercamiento emocional” y la profundidad de los valores presentes en la prosa, lo que les confiere el potencial de convertirse en narraciones inolvidables. La periodista insistió en que ambas obras “revelan en sí mismas la necesidad de acompañamiento de nuestros niños y adolescentes en el camino de madurez”. Su mensaje es claro: en un presente que a menudo parece intentar “despojarles de los lugares seguros”, los jóvenes no deben sentirse solos ni desprotegidos ante los pequeños y grandes retos de la vida y la incertidumbre del futuro.
Berta Márquez, gerente de Literatura Infantil y Juvenil de SM, complementó esta visión al destacar el papel fundamental de la lectura, señalando que en “estos tiempos convulsos en los que el mundo está cambiado tanto, los libros y la lectura nos ayudan a hacernos preguntas y a tratar de entendernos”. La convocatoria de esta 48.ª edición tuvo una “excelente participación”, al recibir 207 originales para El Barco de Vapor y 108 para Gran Angular, una cifra que, según Márquez, refleja la “variedad y riqueza de propuestas presentadas”.
La trama de La memoria de las bicicletas, el libro de Josan Hatero, se centra en Martín, un niño de once años que, al comienzo del verano, está convencido de que le esperan los peores dos meses de su existencia. La difícil situación económica y de pareja que atraviesan sus padres, Lola y Javier, ha eliminado cualquier plan de viaje a la playa. La decisión, tomada sin consultarle, es que pase las vacaciones con su madre en Corvo Blanco, el pueblo natal de ella en Galicia, mientras su padre se queda trabajando en Zaragoza. Martín llega a este “lugar perdido de Galicia” con la certeza de que es el sitio “más aburrido del planeta”. Sin embargo, sus días, inicialmente grises, experimentan un giro inesperado. Antes de instalarse en la casa de la tía Adela, Martín se encuentra con los mellizos Sabela y Cibrán, sus vecinos, quienes le hablan de la existencia de un fantasma en la casa familiar. La novela, publicada en la serie naranja de El Barco de Vapor y dirigida a niños de 10 a 12 años, consta de 136 páginas y cuenta con ilustraciones de Mikel Valverde.
Por su parte, la novela de Alba Quintas Garciandia La cuarta vida de Blanca Cuervo, catalogada como “thriller juvenil”, fue elegida por estar “construida con inteligencia a través de diferentes puntos de vista” y por invitar a la reflexión sobre “el lado oscuro de las salidas fáciles”. La compleja trama se inicia con la repentina desaparición de Blanca Cuervo, una adolescente, un caso que pone a prueba al recién llegado inspector Santiago Ramos. Al iniciar la investigación, Ramos se enfrenta a la dualidad de un entorno costero que, si bien se muestra apacible, oculta una violencia latente. La primera verdad que el inspector Ramos destapa es la cruda realidad del hogar de Blanca, un lugar descrito como un “reino roto, de espaldas al mar”, una periferia donde las oportunidades de futuro son sistemáticamente robadas.
Alba Quintas explicó que su interés radicaba en el contraste entre la forma y el fondo: “Me interesaba el contraste de la poesía, los símbolos y el sentido de la maravilla para escribir una novela social de temas actuales y crudos”. La novela, recomendada para lectores de 14 a 18 años, cuenta con ilustraciones de Ignasi Font.

