Texto: Lu Fraser
Ilustraciones: Sarah Warburton
Traducción: Remedios Diéguez
Editorial: Blume, 2026
Edad recomendada: a partir de 3 años
Ya basta de ositos de peluche, conejitos, monos adorables y demás zarandajas animalunas que rayan en lo cuqui… ¡Aquí llega Basi, y el protagonista principal de nuestra historia es nada más y nada menos que un murciélago! Eso de entrada ya nos ha convencido para bien, porque denota un punto de partida original que se desvía de otras propuestas similares en las que prima sobre todas las cosas el presentarnos a un personaje que se haga querer tan solo por su apariencia abrazable. Por lo demás, el concepto es completamente tradicional, ya que se trata de una magnífica publicación dirigida a los más pequeños de la casa diseñada en mayor medida para ayudar a los niños a afrontar la incertidumbre y el miedo ante las adversidades que se les puedan ir presentando.
Basi, un pequeño murciélago, se cree incapaz de volar, por más que lo intenta. A pesar de su esfuerzo constante, no consigue lograrlo… hasta que una noche, cuando una tormenta amenaza con alcanzar a su querida amiga, el héroe de la función reúne el valor y las agallas suficientes para alzar el vuelo y salvarla de tan delicada situación. De que lo logre o no, que para saberlo hay que leerse el libro hasta el final, dependerá que acabe creyendo en sí mismo, confíe en sus propias capacidades y así poder enfrentar los distintos desafíos que se vaya encontrando en su camino.
Si bien el tema de entrada nos puede resultar familiar, sigue siendo relevante y está muy bien ejecutado, ayudando a los niños a crecer con un buen consejo: en ocasiones hay que arriesgarse y ser valiente para desplegar las alas y seguir adelante. Basi tiene miedo a volar, miedo a caer, etc., pero ante el peligro, no duda en aparcar sus temores para proteger a su buena amiga, quien se encuentra en una situación precaria debido a las inclemencias del tiempo.
Después de leer Basi sueña a lo grande, podríamos concluir que este título es apto para niños a partir de tres años, pero también pensamos que puede llegar a gustar a un niño de primero o segundo de primaria que todavía no tenga el listón de confianza muy elevado. Juguetonamente, descifrará la historia solo o con un poco de ayuda, y gracias a las peripecias de los muy bien definidos personajes, leerá una historia que esconde un gran aliento y un sano espíritu de superación. Y es que por desgracia todos nos asustamos más de lo que deberíamos. Antes de dar un paso, empezamos algo, consideramos todos los pros y los contras, y acabamos imaginando escenarios catastróficos de lo que nos podría suceder. Basi también tiene miedo… por él mismo y por lo que le pudiera suceder a sus amigos.
Así que todos coincidiremos en que las situaciones de temor son algo que los adultos también enfrentamos con bastante frecuencia. Y quizás, y seguramente es algo que nos ocurre a más de uno, no seamos capaces de explicarlo o describirlo adecuadamente a los niños. Un cuento como este que nos ocupa adaptado a ellos seguro que nos puede resultar de gran ayuda. Un cuento de hadas con un animal humanizado como protagonista facilita, y de qué manera, la comprensión infantil. Lu Fraser no exagera un ápice en sus explicaciones adaptadas.
En lo que respecta al texto, comentar que es bastante extenso, aunque pese a ello se lee con mucha facilidad, y desde luego lo más precioso de la obra son las maravillosas ilustraciones firmadas por Sarah Warburton. Ese pequeño murciélago que tiene miedo a volar tiene una carita dulce. Todo es plano, con tonos muy azulados, y como la acción suele ocurrir de noche, crea una atmósfera muy particular. Que te guste o no este estilo de ilustración es cuestión de gustos, pero hay que reconocer que tiene su encanto.
En definitiva, un cuento muy recomendable que consigue que, en tan solo treinta y dos páginas que se hacen muy cortas, ser una ayuda pintiparada para padres y educadores en su ardua tarea de enseñar a los niños a trabajar con las emociones, las preocupaciones y las tristezas de la vida cotidiana. Un libro que vale la pena descubrir y luego recomendar.
Nota sobre la autora: A Lu Fraser le encantan los libros; le encanta su forma, su tacto e incluso su olor. Su primer libro ilustrado, titulado El yak más pequeño (ilustrado por Kate Hindley), ganó el Premio del Libro de los Oscar, el Premio al Mejor Libro Ilustrado de Sainsbury’s y el Premio al Libro Infantil del Año de Sainsbury’s. Mientras que su segundo libro, El vikingo al que le gustaba el glaseado (ilustrado por Mark McKinley), fue preseleccionado para el Premio al Libro Infantil Waterstones.


