Enrique Flores Madrid: El Jinete Azul, 2010 Es de sobra conocido que uno puede encontrar, tanto si busca como si no busca. Pero en ambos casos, para encontrar algo, tanto si se buscaba como si no, hay que saber reconocer ese algo como un hallazgo. El lector de El encuentro debe descubrir qué es lo que busca el niño protagonista, algo de lo que solo tenemos una somera pista, unas huellas indefinidas en un extremo de las primeras páginas. En
