Sin música nada merece la pena

Sin música nada merece la penaRudolf Herfurtner
Ilustraciones de Hildegard Müller
Traducción de L. Rodríguez López
Salamanca: Lóguez, 2012

Lóguez nos trae este libro, acompañado de un CD, que recorre la historia de la música, desde la mitología griega hasta el siglo XX. El texto tiene una clara intención divulgativa, y cada capítulo abarca un periodo musical, con una parte teórica muy amena y didáctica, y un relato de ficción que ilustra alguna anécdota o personaje tratado en el capítulo (la historia de Hermes y la invención de la lira, la celebración de una boda al hilo de la música de Janequin, la historia del rapto de Orlando de Lasso, las primeras óperas y la historia de Orfeo)… Como dice el propio autor, el libro está estructurado de manera similar a la pieza Cuadros de una exposición de Mussorgsky. Si en ella la música describe los cuadros, en este volumen los cuadros son las historias, y la música es el componente de no ficción.

El recorrido histórico comienza con los hallazgos arqueológicos de los primeros instrumentos musicales, ilustrado con mitos y leyendas acerca del origen de la música o los instrumentos. El autor marca, a continuación, el siglo VI como el inicio de la música escrita, o de la que tenemos algún tipo de registro. De ahí hasta el fin de la Edad Media, predomina la música religiosa, fundamentalmente utilizando la voz, ya que los instrumentos se consideraban paganos y se reservaban para festejos, ceremonias, o música popular.

Con la llega del Renacimiento, el centro del Universo deja de ser Dios, y todas las miradas se centran el hombre. Nace la figura del compositor (antes las creaciones musicales se achacaban a la deidad), se recuperan antiguas leyendas de la época clásica… La llegada del Barroco da paso al nacimiento de la ópera con Monteverdi y su Orfeo (estas primeras óperas estaban protagonizadas por dioses, ninfas y faunos, como las pastorales, para que no causara tanta extrañeza que los personajes cantaran), y se cambia la polifonía por el drama musical. Un periodo que acaba con la muerte de Bach en 1750, y al que sigue el clasicismo de Viena, la música sinfónica y los conciertos para solistas. En el siglo XIX llega el romanticismo con Wagner, Liszt, los nacionalismos musicales y el retorno a las leyendas medievales. Y en el siglo XX el panorama gira radicalmente con la llegada de la música dodecafónica, y el nacimiento de la música popular (primero el blues y el jazz, y tras la Segunda Guerra Mundial el rock, soul…).

El autor finaliza este recorrido con una reflexión agridulce acerca de la música clásica, y su posible recorrido en el futuro: “Un día los compositores se despertaron y se dieron cuenta de que ya todo había sido probado, el mayor ruido y el silencio absoluto [John Cage con su pieza 4’33”], los tonos más alocados e incluso los espacios entre los tonos. No había nada nuevo (…) La música antigua que desconozco también es algo nuevo. Y, al escucharla, quizá piensa una historia sobre una persona que está sentada en su sala y tiene una excelente idea. La idea para una nueva música, tan bella como la antigua y tan increíblemente excitante como un nuevo día”.

La lectura se complementa con la escucha del CD, que contiene ejemplos de piezas que se van comentando durante el libro, con llamadas al margen que hacen referencia al número de pista: música de Bach, Monteverdi, Händel, Schubert, Bizet… Incluso un tema de Elvis, That’s all right, Mama. También, en las últimas páginas, encontramos un glosario de términos musicales.

Las dos únicas pegas que ponemos, por un lado a la editorial, por haber respetado la composición alemana de párrafo (sin sangría en la primera línea y entrecomillando los diálogos), y por otro lado al autor, por no dedicar más que una página al surgimiento de la música popular a principios del siglo XX (jazz, blues…).

Aparte de esto, y teniendo en cuenta que el libro se centra en el género clásico, estamos ante un libro ameno y didáctico, que los amantes de la música disfrutarán, y que servirá también para ofrecer una panorámica general  y seducir a aquellos que no están iniciados en la materia.

1 comentario en “Sin música nada merece la pena

  1. armando
    16/10/2013 a las 17:50

    Me gusta la música pero muy poco sé de su historia.
    Estoy leyendo el libro (voy por la mitad) y me está gustando bastante; pero siento extraña la traducción. Ya me surgió una duda al leer la nota de contraportada, cuya última frase me parece que no es correcta en castellano. Pero aconsejado por el librero (El Argonauta), compré el libro. No sé alemán pero me pregunto hasta qué punto no ha sido una traducción “literal” y por eso me resulta extraña al leer.

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