Lejos

Magda Labarga
Ilustraciones de Ignasi Blanch
Madrid: Anaya, 2010
Primer Premio SGAE de Teatro Infantil y Juvenil 2009

Cuando pensamos en una historia de emigrantes solemos imaginar el viaje, el nuevo destino y las dificultades que se pueden encontrar en el país desconocido, pero suele pasar desapercibida la otra cara de la historia; la de la familia que se queda en el país de origen esperando que las cosas salgan bien, echando de menos a la persona que se fue primero y deseando reunirse pronto con él o con ella.

Magda Labarga nos cuenta una historia que puede ser ayer, hoy y mañana. Que es la de muchos españoles que se fueron y que es la suya. Que puede ser también la de cualquier persona que sueña con dar una vida mejor a su familia y que necesita poner tierra de por medio para conseguirlo. Viajar a otro lugar, a otro país; irse lejos.

La protagonista de esta historia es Mina, una niña de diez años que no termina de entender por qué su padre tiene que irse tan lejos y por qué su madre está triste si el cambio que ha iniciado su padre es para mejor. A lo largo del año que transcurre en la fábula, Mina aprenderá que volver a reunirse con su padre también tiene un precio. Que los cambios implican despedidas y que el sol puede enviar mensajes.

Mina tiene dudas que sólo se atreve a preguntar a su abuelo y él siempre tiene respuestas para ella.

Mina.- ¿Puedo hacerte una pregunta?

Abuelo.- ¿Sólo una? A ver…

Mina.- ¿Por qué papá se va? ¿Por qué no podemos ir todos juntos? ¿Por qué si es bueno para nosotros mamá está triste? ¿Te vienes?

Abuelo.- Ya sabía yo que no iba a ser solo una. Déjame pensar. No puedo irme con vosotros porque tengo más nietas y nietos, más hijas y más hijos. Y pájaros. Tu madre está triste porque va a separarse de tu padre un tiempo, y como le quiere mucho, eso la apena. A ti también, ¿no?

Mina asiente con la cabeza.

Las cartas que el padre de Mina envía se convierten en una burbuja de oxígeno que llena de alegría a madre e hija y que se convierten en un bote salvavidas durante el largo año de espera. En ellas describe su nuevo mundo y cuenta la historia de otras personas que, al igual que él, han tenido que dejar atrás su país de origen para poder prosperar.

La obra está llena de propuestas para su escenificación. Puede hacerse simplemente con dos actores o con uno por cada personaje. Mostrando todos y cada uno de los espacios en los que Mina vive su historia o simplificando la puesta en escena al máximo con un espacio vacío y un diseño de vestuario en colores sepia o blanco y negro, como en las fotografías antiguas, según las sugerencias de la autora.

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