Leer y saber. Los libros informativos para niños

Leer y saber (Ana Garralón)Ana Garralón
Tarambana Libros, 2013

Llega a nuestra redacción un completo ensayo sobre los libros informativos para niños (lo que los anglosajones llaman non-fiction, y que a veces también denominamos libros documentales). La relación de Ana Garralón –reconocida especialista en LIJ y colaboradora de Babar– con este tipo de libros comenzó, como ella misma cuenta en las primeras páginas, cuando a finales de los ochenta comenzaron a llegar a la redacción de Educación y Biblioteca (cuya sección de literatura infantil coordinaba) cada vez más libros informativos, surgidos en respuesta a las reformas educativas de esa década en España, y también por el apoyo que el SEP de México daba a estas publicaciones mediante las compras para dotación de bibliotecas.

Leer y saber no solo constituye una buena guía para aproximarse a la historia y tipologías del libro informativo, sino que también reflexiona sobre qué significa ser lector, y cómo este tipo de libros pueden ayudar a niños y jóvenes a ampliar sus  lecturas y competencias.

El texto contiene herramientas útiles para el mediador (ya sea docente, padre o especialista), con criterios para seleccionar e identificar buenos libros de no ficción, analizando cada uno de sus elementos: el tema que trata, cómo se presenta la información, el diseño y combinación de texto e imagen, elementos paratextuales… También es muy importante la edad a la que nos dirigimos, por supuesto, ya que al igual que ocurre con la ficción, el crecimiento del niño va unido a una serie de gustos o necesidades que hay que tener en cuenta.

¿Por qué son necesarios este tipo de libros hoy en día? Cualquiera puede acceder a todo tipo de información en internet, y podría pensarse que por ello la no ficción está condenada a desaparecer en favor de la lectura digital y las consultas de páginas web y enciclopedias online. Pero justamente por este exceso de información, los libros informativos son hoy día, como nos dice la autora, más valiosos que nunca, porque ayudan a ordenar un caudal de informacion inabarcable, y demasiado exhaustivo. Un niño puede acceder en Wikipedia a la vida y milagros de un inventor, o un artista, pero la presentación y organización de la información no es la ideal para él. Necesita que alguien ordene y filtre datos, que establezca una jerarquía.

Varias son las razones que se esgrimen en este libro para defender la lectura formativa, que no está reñida con la lectura estética: proveen acceso a la cultura escrita, amplían vocabulario, ofrecen información estructurada, ayudan a comprender el mundo, fomentan el pensamiento critico y promueven la reflexión sobre temas cotidianos, permiten el autoaprendizaje y potencian curiosidad. Constituyen, en definitiva, un aprendizaje no reglado que está impulsado por la propia curiosidad del lector.

Los libros informativos, además, posibilitan una lectura fragmentada y un acceso a multitud de tipologias textuales (paratextos, gráficos, mapas, fotos, tablas…). Todos estos elementos que componen el libro (tapa, contratapa, guardas, glosario, índice, fotografías, vocabulario, diseño, composición) son analizados por Ana Garralón, estableciendo una serie de criterios que nos permitirán tener herramientas para seleccionar y evaluar libros informativos.

El libro incluye también un análisis del fenómeno Dorling Kindersley, un packager convertido en editorial que comenzó a publicar libros en los 80 y que cambió la forma de editar libros de no ficción, por su diseño cuidado, la fuerte presencia de imágenes, fondos blancos, composición de dobles páginas, una elaborada jerarquía de la información, y una forma de editar con equipos multidisciplinares.

También es interesante la reflexión sobre el uso y abuso de la fotografía, y cómo esta puede utilizarse de muchás más maneras para que no parezca un simple “catálogo”. Editoriales como Thierry Magnier, por ejemplo, hacen un uso muy interesante de la fotografía en su vertiente más artística, huyendo de encuadres y temas tradicionales y dando otra mirada sobre el mundo que nos rodea.

Al final del libro encontramos una serie de propuestas de actividades para realizar en casa, en la escuela o en la biblioteca, y una extensa bibliografía para ampliar información.

Como únicos defectos de esta publicación, diremos que al ser un libro autoeditado se notan ciertas imperfecciones ortotipográficas y de compaginación, y hubiera sido interesante incluir más imágenes, ya que las pocas que encontramos resultan muy útiles para ejemplificar los análisis que desarrolla el texto.

* El libro se puede comprar online en formato papel y también en en ebook (Amazon).

2 comentarios en “Leer y saber. Los libros informativos para niños

  1. Maria Guadalupe Avila
    17/05/2016 a las 11:57

    Excelente trabajo agradezco al creador por poner en mi camino a personas como tu; interesadas en contribuir en el desarrollo de las capacidades lectoras de los niños. En hora buena

  2. 19/01/2014 a las 21:16

    Este artículo no pudo haber llegado en un momento más apropiado. Como maestra del cuarto grado en una escuela bilingue en los Estados Unidos, es MUY difícil encontrar literatura o libros escritos en español que estén ESCRITOS correctamente y que hablen de un tema muy importante – lectura no ficticia.

    Con las estándares comunes de literatura adoptadas por la mayoría de los estados, encontrar fuentes y recursos útiles en una odisea.

    Gracias por compartir esta publicación, de seguro la estaré comprando para complementar mis unidades de estudia para cuarto grado.

    Kelly Serrano

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