La reina de los colores

Jutta Bauer
Salamanca: Lóguez, 2003

Las emociones y el juego creador se convierten en los protagonistas de este álbum, siendo el encargado de expresarlo el lápiz de color, el de los trabajos escolares, aquel del que no esperamos grandes proezas por estar siempre a nuestro alcance. Sin embargo, el lápiz de Jutta Bauer nos introduce en un mundo de sensaciones donde dejarse envolver por el azul, cabalgar a lomos del rojo o pelear con el amarillo para llegar al caos (que no podía ser otro que un color gris-verdoso que nos recuerda al resultado de mezclar toda la plastilina y que tanto nos desazona). Los colores seducen, dominan y plantan cara a su creadora -a su reina- hasta hacerla llorar. Afortunadamente, tras un momento de soledad y tristeza, las lágrimas (de colores) borran el gris, y le permiten volver a empezar. Algo así sucede con la propia creación artística, y también con la amistad, con el proceso de madurez y crecimiento, y cómo no, con el amor. Quizás con todo lo que tenga que ver con las emociones, que a veces nos desbordan.

Sorprende la gran expresividad de los garabatos (igual a emociones, tan a flor de piel en esta reina tan niña) de las rayas, las espirales y los puntos de color (tan propios de los bordes de las páginas en los cuadernos de los adolescentes), que culminan en la fantástica escena que también aparece en la cubierta del libro y muestra a una reina, plena de satisfacción con todos esos colores abriéndose al mundo desde su melena.

Todo en el libro es atractivo, incluso la ausencia de color lo es, pues nos hace ver la superficie de un mundo sin aderezos (la línea curva de la tierra y sobre ella un castillo y su reina con pinta de matrona, que patalea y se revuelca sin pudor cuando las cosas le van mal) pero de gran fuerza. Sólo un detalle extraño: los textos, traducidos del alemán, presentan algún error, así como saltos que provocan dificultad de comprensión y nos hacen volver atrás buscando una página perdida o releer una exclamación tratando de encontrar su verdadero significado.

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