La leyenda de Sally Jones

La leyenda de Sally JonesJakob Wegelius
Traducción de Laura Osorio
Pontevedra: Sushi Books, 2016

La vida puede ser bella, y de hecho lo es. Por lo menos a veces. Pero los momentos luminosos suelen ser escasos, y ninguna vida –especialmente una que valga la pena– está exenta de dificultades. La vida nos reta, nos desafía, desbarata nuestros planes, incluso nos golpea… Pero precisamente son esos obstáculos y adversidades los que nos descubren nuestras fortalezas y nos permiten sacar a la luz tesoros ocultos en nuestro interior. Tal vez no podamos elegir lo que nos pasa; sin embargo, siempre tendremos la posibilidad de decidir sobre cómo actuamos frente a ello.

Que la vida no es siempre un camino de rosas, y que la suya en particular iba a estar repleta de adversidades lo supo Sally desde muy pronto. La noche en la que nació, ninguna estrella brillaba en el cielo de la jungla. Este hecho fue interpretado como un mal augurio por parte del más viejo de la manada, que vaticinó al gorila recién nacida una vida llena de desventuras. Y lo cierto es que no se equivocaba del todo, porque la feliz y tranquila vida de Sally en la jungla se vio súbitamente interrumpida cuando fue capturada y separada de su manada siendo apenas una cría.

Así da comienzo La leyenda de Sally Jones, su particular odisea, repleta, es cierto, de infortunios, desengaños y pérdidas; pero también de grandes dosis de superación, de amistades inquebrantables y de maravillosas aventuras en lugares lejanos y exóticos.

Las diferentes vicisitudes en las que Sally Jones se ve envuelta la llevan a recorrer numerosos países en compañía de un sinfín de personajes de lo más variopinto y pintoresco: tras ser capturada y vendida a un comerciante de marfil en Léopolville, la capital del Congo Belga, una viuda rica procedente de Hamburgo llamada Frau Schultz pagará una fortuna por ella en Estambul. Después de su estancia con la misteriosa mujer, Sally es enjaulada en el zoo de la ciudad turca, donde pasa varios años. Cuando por fin se ve liberada de su encierro, vive toda clase de peripecias que la llevan a los destinos y ocupaciones más dispares. Así, Sally se convierte por un tiempo en ayudante de un mago en una compañía de teatro itinerante, en polizona de un barco rumbo al sudeste asiático junto a su amigo Baba, en atracción para los clientes de un bar regentado por un hostelero hindú en Singapur, en mecánica de barcos y coches en un taller de San Francisco…

Sally aprende de todas y cada una de estas experiencias, incluso de las peores, extrayendo siempre algo valioso de ellas. Aprovecha cualquier oportunidad para adquirir alguna habilidad nueva, ya sea leer, escribir, cocinar, conducir, remar o incluso soldar.

Todas estas destrezas le serán de gran utilidad, incluso alguna otra de carácter cuestionable que Sally no aprendió deliberadamente pero que tampoco dudará en poner en práctica para ayudar a un gran amigo a cumplir su sueño.
Y es que la amistad tiene una gran importancia en la vida de Sally. En el relato de sus aventuras aparecen numerosos personajes, algunos de ellos buenos y otros no tanto, que marcarán su vida para bien y para mal. Con algunos se reencontrará, produciéndose a veces una especie de justicia poética. A otros no los volverá a ver. Entre desengaños y pérdidas destaca aun con más fuerza la extraña flor de la verdadera amistad. Sally es afortunada al poder contar con la lealtad de Koskela, el jefe de máquinas. También él lo es, ya que Sally es capaz de demostrar su amistad en los momentos más difíciles y de la manera más noble y generosa.

El trepidante relato de la vida de Sally Jones va tomando la forma de distintos géneros: se podría decir que es una historia de aventuras, pero que va adoptando tintes de suspense, de misterio, de drama, incluso hay lugar para historias de amor. La historia de Sally lo tiene todo: junglas exuberantes, viajes, piratas, naufragios, exploradores, forzudos de circo, marinos…

Las maravillosas ilustraciones del libro nos transportan a principios del siglo pasado, el espacio temporal en el que tiene lugar la historia. Aparecen en todas las páginas del libro, enmarcadas en un rectángulo –una especie de viñeta– que ocupa casi la totalidad de la página y en el cual se integra también el texto.

Se trata de ilustraciones con un cierto estilo retro o vintage (mapas antiguos, imágenes que recuerdan fotografías descoloridas…) que ejercen un gran poder evocador y cautivador, atrapando al lector desde la primera página.
Diría que este libro solo tiene un fallo: no haber sido escrito cuando yo era una niña. Pero a cambio, me da la oportunidad de regresar por un rato a mi infancia, y de que mis ojos vuelvan a brillar como entonces, fascinados ante toda la aventura, exotismo y belleza desplegada ante ellos.

La leyenda de Sally Jones interior

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