La Isla del Tesoro

La Isla del TesoroRobert Louis Stevenson
Ilustraciones de Ralph Steadman
Traducción de Julio César Santoyo y José Torroba
Barcelona: Libros del Zorro Rojo, 2011

La Isla del Tesoro quizá sea una de las novelas más influyentes que se hayan escrito, y ha permanecido entre nosotros como un lugar de obligada visita, como El Quijote o las obras de Shakespeare. Porque las obras inmortales siempre tienen algo interesante que decir sobre la condición humana, sbre la ambición, los principios, la dignidad, la amistad y la forma como nos relacionamos los humanos.

Aunque de este texto se han hecho numerosas ediciones, con y sin ilustraciones, esta que acaba de publicar Libros del Zorro Rojo es sin duda una de las más atractivas. En ella destaca no solo la factura de libro objeto, de cuidada impresión y gran formato, sino sobre todo las ilustraciones del inglés Ralph Steadman, cuyo estilo sucio y descarnado encaja a la perfección con un relato lleno también de suciedad, no solo física sino también moral.

En la solapa del libro, el propio ilustrador afirma: “De joven iba a cambiar el mundo, pero el mundo empeoró, mi estilo se fue cargando de furia y empezaron a surgir manchas”. En esta edición encontramos tres tipos de ilustraciones, sin embargo. El primer tipo, que no es propiamente ilustración sino rótulo, serían los textos manuscritos, en inglés, que arrancan cada capítulo y que vemos también en el mapa de las primeras páginas. Textos llenos de manchas de tinta, como si un pirata los hubiera garabateado con pluma y tintero. El segundo serian los detalles del barco en blanco y negro, casi bocetos en algún caso, que rellenan huecos de cierre de capítulo. Y el tercer tipo serian las ilustraciones a color, de doble página, o sencilla, que interrumpen el texto con la fuerza expresiva de sus personajes y sus trazos agresivos.

La Isla del Tesoro (interior)

Acostumbrados a representaciones más clásicas de estos piratas, ahora tenemos ocasión de ver un punto de vista más caricaturizado, estridente, perturbador, con manchas de tinta, suciedad en el trazo y en el color, y ningún miedo por mostrar lo truculento o lo sangriento.

“No he buscado, pues, la honorabilidad –nos dice en el prólogo– en los rostros de los personajes: son tan malos o tan buenos como cualquiera que se encuentre atrapado en la alocada rebatiña del dinero mal ganado, y esto hace tanto mejor el relato de Stevenson y su forma de contarlo…”

3 comentarios en “La Isla del Tesoro

  1. María Jose
    19/10/2015 a las 19:21

    La isla del tesoro era uno de los libros que tenía mi hermano. Lo leí y me encantó. Ahora tengo otra edición en mi pila de pendientes. Lo considero uno de los mejores libros.

  2. Andrea
    03/02/2012 a las 18:51

    El libro la isla del tesoro es uno de mis libros preferidos

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