La bella salvaje (El libro de la oscuridad, 1)

La bella salvajePhilip Pullman
Traducción de Dolors Gallart
Barcelona: Roca Editorial, 2017

El regreso de Philip Pullman al rico universo de La Materia Oscura se ha hecho esperar. Exactamente diecisiete años, el tiempo transcurrido entre la publicación de El catalejo lacado, cierre de la trilogía original, y la publicación de La bella salvaje, el libro que abre un nuevo ciclo: El libro de la oscuridad.

Cuando este escritor inglés publicó Luces del Norte en 1995, el niño mago todavía estaba en pañales y la comparación más socorrida en la literatura infantil era Roald Dahl. Su libro se convirtió en un fenómeno instantáneo que nos introdujo en un universo de mundos alternativos, daimonions (esas criaturas que acompañan siempre a los humanos y que representan en cierto modo su alma) y una peligrosa institución conocida como el Magisterio. Pullman creó una de las trilogías más ambiciosas de la literatura infantil y juvenil, muy disfrutada por los adultos, que no tuvo reparos en atacar la religión (el escritor es ateo activista) o mostrar el nacimiento de la sexualidad de sus jóvenes protagonistas. No es de extrañar que Lyra Lenguadeplata haya conseguido tantos admiradores como censuras. Precisamente el boicot de los extremistas religiosos aguó el estreno de la adaptación cinematográfica en Estados Unidos, a pesar de que fue un taquillazo en el resto del mundo. No se rodó la segunda parte.

Ahora, setentón y con una trayectoria indiscutible, Philip Pullman retoma el universo que más éxitos le ha reportado. La bella salvaje, primero de El libro de la oscuridad (The Book of Dust en inglés; parece que la censura también pasó por el título), nos lleva de vuelta al Oxford alternativo de Lyra, precisamente a los eventos que rodearon su nacimiento y primeros meses de vida.

El protagonista de esta ocasión es Malcolm Polstead, el hijo de los dueños de una posada a las afueras de la ciudad. A sus once años, es un buen estudiante y ayuda en el negocio de sus padres. Y es precisamente en el local donde escucha unas conversaciones que pueden hacer tambalear el Magisterio… y todo lo que le han enseñado. Malcolm deberá unirse a Alice, una adolescente con la que nunca se ha llevado bien, en un viaje en barca a Londres. Todo para llevar a una pequeña Lyra a los brazos de su padre en medio de la mayor inundación de la Historia.

Pullman ha necesitado casi veinte años para completar el primer volumen de esta nueva trilogía (lleva más de diez años anunciando su «próxima» publicación), y no escapa al paso del tiempo. En esta nueva obra, nos encontramos una historia más adulta, con unos conflictos más complejos que los de las primeras entregas. A las influencias de la religión se suma la inestabilidad política y su juego de tronos.

«Solo podemos defender la democracia siendo antidemocráticos. Todos los servicios secretos están sometidos a esta paradoja. Algunos lo aceptan más fácilmente que otros», pronuncia un personaje de la novela en una de las escenas.

La bella salvaje también pone el foco sobre los abusos sexuales, con un villano repugnante que no se detiene ante nada. Y sobre los fanatismos: en el transcurso de la historia presenciamos cómo el autoritarismo religioso se instala en la ciudad, también dentro de las aulas, y aquellos profesores que osan cuestionarlo son expulsados u obligados a rectificar. Pullman retrata el ocaso del pensamiento libre, mientras unos pocos valientes organizan la resistencia.

La Materia Oscura tenía la virtud de combinar el interés de un público más joven con el adulto, ofreciendo una doble lectura que satisfacía a todos. En cambio, es posible que La bella salvaje, primera entrega de esta nueva trilogía, renuncie al público más infantil a favor del adulto o de un joven formado. La novela no repite la fórmula de las grandes gestas de Lyra, cuando corría a lomos de un oso guerrero, huía en un barco volador o salvaba a cientos de niños de la amputación de sus daimonions. Hay menos acción, y la fantasía tiene un fuerte componente onírico que no había en la original.

El resultado, sin embargo, es satisfactorio. Philip Pullman sigue gozando de muy buena salud y su obra es un soplo de aire fresco en la literatura juvenil. Además, su estilo no ha retrocedido. Las casi dos décadas que han transcurrido entre trilogías le han servido para incorporar nuevos temas e inquietudes. Está por ver cómo continúa la trilogía; a priori ya conocemos el título de la segunda parte, The Secret Commonwealth, y Pullman afirma que no tendremos que esperar tanto tiempo como para la primera. Además, BBC prepara una serie de La Materia Oscura. Tenemos Lyra para rato.

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