Entrevista a Jutta Bauer

Durante las pasadas Jornadas Europeas del Libro Infantil y Juvenil celebradas en Madrid, Babar pudo conversar con la ilustradora alemana Jutta Bauer. Junto a la también ilustradora Birte Müller, inédita en nuestro país, y que gentilmente hizo de traductora, nos recibió en el Instituto Francés, en el mismo escenario en el que ambas realizaron durante esos días su taller de ilustración para niños.

Babar: En España, se han publicado sólo tres libros suyos -excelentes libros, a nuestro juicio-, todos ellos en la editorial Lóguez: Madrechillona, en 2001; El ángel del abuelo, en 2002, y La reina de los colores, el año pasado. Pero ¿cuándo comienza usted a ilustrar?, y ¿cuándo empieza a escribir sus propias historias?

Jutta Bauer: Durante 15 años aproximadamente, ilustré textos escritos por otras personas, mientras publicaba regularmente textos e ilustraciones en forma de tiras de cómic en la revista Brigitte (Nota de la Traductora: conocida revista bimensual dedicada a la mujer). Mis propias historias comencé a escribirlas relativamente tarde. El primer libro infantil que escribí e ilustré fue La reina de los colores.

Babar: A nuestro juicio, este libro presenta una propuesta estética muy interesante, tanto desde el punto de vista del contenido como desde el punto de vista formal. ¿Pretende aproximar a los niños algún tipo de teoría o análisis sobre los colores?

Jutta Bauer: No, no lo pretende. Cuando lo escribí no partí de una idea teórica o filosófica; el libro surgió de mi experiencia -sobre la que antes o después todos reflexionamos- como ilustradora, al observar que al mezclar todos los colores, siempre obtenemos el gris, algo que me sucedía muchas veces en el curso del trabajo. Aunque, sin duda alguna, existe un trasfondo filosófico.

Babar: La resolución del conflicto que se plantea en La reina de los colores se produce a través del llanto…

Jutta Bauer: Sí, en efecto, y justamente, eso es lo importante. Pues creo que para poder resolver los conflictos hay que pasar primero por la tristeza o el dolor.

Babar: ¿Conoce usted un libro de Leo Lionni que se llama Pequeño azul, pequeño amarillo? En él, el conflicto también se resuelve a través del llanto.

Jutta Bauer: Sí, lo conozco. Como en mi libro, el llanto será lo que resuelva la tensión de la historia. Me gustó muchísimo, pienso que es la obra de un maestro… Sin duda, es un libro bastante más abstracto que el mío. Hacía mucho que no lo veía, y ahora que lo tengo delante, me llama la atención que Lionni nunca utiliza el gris. Parece que sustituye el gris por el negro aunque, evidentemente, son dos colores que significan cosas muy distintas. En este caso, el conflicto se resuelve con la separación de los colores. El llanto de los pequeños es lo que permite que recobren su color y sean reconocidos por sus padres.

Babar: Estéticamente, La reina de los colores es muy distinto a Madrechillona o a El ángel del abuelo…

Jutta Bauer: Eso se debe, simplemente, a que La reina de los colores no fue concebido como libro, sino como dibujo animado. Para no volverme loca reproduciendo una y otra vez todos los detalles, simplifiqué las figuras lo máximo posible, las reduje a los trazos elementales. Durante muchos años trabajé haciendo dibujos animados. En este caso, opté por la forma de realización más sencilla: la cut-out-animation. Al comienzo, la manera de animar los dibujos consistía en reproducir muchas veces el mismo dibujo con ligeras variaciones de posición y luego pasarlas a la velocidad adecuada. El método que utilicé aquí, que podríamos llamar animación por recorte, consiste en recortar el personaje e ir variando su posición sobre un mismo fondo.

Babar: En El ángel del abuelo y Madrechillona resulta muy interesante la manera en que se complementan texto e imagen. Si separásemos un elemento del otro perderían su sentido…

Jutta Bauer: Exacto. Esto tiene que ver con mi forma de trabajar. A veces se me ocurren primero unas palabras que me llevan a una imagen, o viceversa, y así se van sucediendo hasta que termino el libro. Hasta ahora, nunca he escrito un texto completo al que luego he añadido la ilustración; tampoco al contrario, nunca de un conjunto de ilustraciones ha surgido un texto. Generalmente, realizo primero un storyboard como el que se utiliza para hacer dibujos animados, es decir, una lámina dividida en casillas pequeñas en las que voy plasmando el desarrollo secuencial de las ilustraciones; luego las voy completando, a medida que se me van ocurriendo el texto u otras imágenes. Al principio lo escribo y dibujo todo muy pequeñito y, cuando el conjunto está terminado, voy retocando algunas partes de los dos elementos.

Babar: La relación entre el texto y las ilustraciones en El ángel del abuelo resulta paradójica…

Jutta Bauer: No sé si se refieren a que el texto omite cosas que muestran las imágenes. Si no reparas en ellas, puede llegar a no entenderse la historia que quiero contar o, incluso, entenderse otra distinta.

Babar: Es poco frecuente encontrar álbumes ilustrados alemanes, al menos entre los que se han publicado en España, en los que aparezcan imágenes sobre el nazismo…

Jutta Bauer: Cierto, pero es que es un tema muy difícil de tratar. No me propuse conscientemente tratar el tema -aunque es interesante-, pero mientras escribía apareció y fue entonces cuando me di cuenta de la dificultad de hablar sobre ello. Simplemente quería poner un ejemplo de que no todo el mundo tiene un ángel de la guarda. Quería contestar a la pregunta que muchos niños pueden hacer a sus madres sobre por qué a los niños iraquíes o palestinos les pasa lo que les pasa, si también tienen un ángel de la guarda. Una persona no está siempre protegida, ni tiene suerte siempre.

Babar: ¿Cuál ha sido la recepción del libro entre el público alemán?

Jutta Bauer: Se ha aceptado, no ha sido criticado en el sentido de que fuera un tema políticamente incorrecto o inapropiado, pero a alguna gente le he escuchado decir que la presencia del tema resulta forzada.

Babar: Selma es un cuento que, aunque está traducido al castellano, es casi inencontrable en España. De todos modos, hablemos de él. ¿Podríamos considerarlo un cuento zen?

Jutta Bauer: Totalmente. Es más, justo ése fue el problema que tuvo el editor que lo publicó, no conectaba con el contenido filosófico del texto, no sé si porque él tiene una ideología muy de izquierdas.

Babar: Al comienzo de Selma, el zorro está bebiendo vino, pero no sólo eso, diríamos que más vino del que debiera…

Jutta Bauer: (Se ríe.) Quizá sólo unos traguitos de más, ¿no? Como cuando los viejitos están de tertulia en el bar…

Babar: Exacto, esa es la imagen. En España sería impensable que en un libro infantil apareciera una copa de vino.

Jutta Bauer: En Alemania también. Selma no es un libro infantil. Entiéndanme, los libros están a disposición de todos, si un niño lo lee y le sirve, me parece maravilloso, pero cuando lo escribí, lo hice como un cómic para adultos. (Se ríe.) La verdad es que cuando escribí e ilustré este libro ni siquiera pensé en venderlo. Les cuento lo que sucedió porque fue muy divertido: la historia se me ocurrió unas Navidades como regalo para mis amigos. Hice unos cuantos ejemplares artesanalmente, sin la menor pretensión, en blanco y negro, y se los regalé a mis mejores amigos. El editor de Lappan se quedó tan entusiasmado con el librito que al día siguiente vino a verme y me dijo que era «cuestión de vida o muerte» (se ríe) que ese libro se publicara. Me negué en redondo; si lo publicaba perdería el valor que tenía para mí. Lo había escrito para mis amigos y eso lo hacía especial… Insistió e insistió, y ya ven que lo consiguió, pero fue difícil. Sólo cedí después de la segunda botella de vino (se ríe).

Babar: En Selma, a la oveja protagonista le preguntan qué haría si le tocara la lotería. Nosotros queremos saber si usted haría lo mismo que ella.

Jutta Bauer: (Se ríe.) Sí, efectivamente. Seguiría haciendo lo mismo que ahora, pero supongo que viviría en una casa más grande y que bebería un vino mejor; quizá me compraría también más zapatos… Pero viviría como hasta ahora, tengo mucha suerte de hacer lo que hago.

Babar: Llama la atención la estética de sus libros al compararla tanto con la tradición de la ilustración alemana como con la obra de sus contemporáneos. La suya es muy minimalista, muy vacía, frente a ese mundo tan expresionista o, en algún caso, hiperrealista.

Jutta Bauer: Eso es todo un piropo. Nunca había pensado en ello; es la forma que tengo de dibujar y no lo podría hacer de otra manera. Pero ahora que lo dicen ustedes, siempre que entro en una librería o voy a una feria, como esta tarde, automáticamente los libros que más me llaman la atención son los que han llamado minimalistas, los que tienen las imágenes más sencillas.

Babar: En España sus libros se publican más o menos al mismo tiempo que los de otras dos ilustradoras alemanas también muy valoradas aquí: Rotraut Susanne Berner y Jutta Bücker…

Jutta Bauer: ¡Qué gracia, las tres «bes» alemanas! Conozco a Jutta Bücker y su obra, pero no sabía que también había publicado en España. Susanne y yo tenemos una relación de amistad, por un lado, y de, digamos, rivalidad, por otro. Siempre estamos bromeando entre nosotras diciendo que somos las mejores ilustradoras de Alemania…

Babar: Hay un libro suyo, que no ha sido publicado en España, donde aparecen textos de Bertolt Brecht, Tolstoi, Italo Calvino… ¿Afronta de manera distinta los textos literarios, en cierta manera más complejos, que las historias que usted escribe para niños?

Jutta Bauer: No es la primera vez que trabajo con textos literarios, ya lo he hecho en otras ocasiones. Lo que me interesa de este tipo de libros, además de seleccionar los textos e ilustrarlos, es encargarme de la maquetación, del diseño del conjunto del libro, tanto en sus detalles como en la distribución de los textos y las imágenes, tanto de los contenidos como de su presentación.

Babar: Pues el resultado es, a nuestro juicio, excelente. Cuando se abre el libro nos damos cuenta de que tanto en las pequeñas ilustraciones como en la distribución de los textos hay todo un trabajo con intención estética…

Jutta Bauer: Me encanta hacer este tipo de trabajos y, obviamente, es muy distinto a escribir mis historias. Este trabajo es como un juego, lo centro sobre todo en buscar el equilibrio interno del libro, el equilibrio entre las ilustraciones y el texto, en los colores… Es como si me encargaran ilustrar un libro sobre Winnie the Pooh…, sería incapaz de ilustrar a Winnie the Pooh, Winnie ya está ilustrado, es un clásico, no es posible reinventarlo o mejorarlo, simplemente es. Si me encargaran un libro sobre Winnie podría compararlo con otros osos y presentarlo como el más famoso, en algún momento podría utilizar algo con el cine y hacerlo aparecer, es decir, jugar con esa figura en otros medios. Jutta Bauer puede dibujar otros ositos, pero no a Winnie the Pooh.

Babar: Entre los actos en los que ha participado en estas Jornadas Europeas, ha realizado varios talleres con niños. ¿Le gusta este trabajo?

Jutta Bauer: Normalmente sí, cuando no son tan aburridos como el grupo que nos ha tocado esta tarde. Con los más pequeños es con los que mejor me lo paso, además, se puede aprender tanto de ellos…

Intérprete: Birte Müller
Traducción y transcripción:
Moka Seco
Guión de la entrevista: Lupe Rodríguez y Antonio Ventura

5 comentarios en “Entrevista a Jutta Bauer

  1. Paula
    13/03/2017 a las 03:29

    Hola! Me encantaría saber cómo puedo conseguir los libros de Jutta Bauer en alemán y en español (vivo en Tucuman, Argentina) Muchas gracias!! 😀

  2. Gloria Durán de Debacker
    14/09/2015 a las 20:30

    Conocí por casualidad a Selma en un conversatorio con maestras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, me encantó y lo leí para cerrar la actividad. Me parece la mejor manera de concluir los encuentros en donde se habla de libros para niños: la felicidad está en las pequeñas cosas aunque a veces no somos conscientes de ello.

  3. Pingback: O Anjo da guarda do vovô | Letra Emendada
  4. Nancy Merino
    01/05/2011 a las 20:08

    Vivo en Cancún, México, y encontré “Selma” en una librería del Sambors. Me encantó y se lo regalé a mi hijo, que está por cumplir cuatro años, siempre me pide que se lo lea y ya se lo sabe de memoria. Entiendo que no haya sido escrito para que lo lea un niño, pero me encanta que mi hijo tenga a su disposición un libro que por un lado es un objeto MUY bello, y por otro, que tenga un contenido filosófico que guarde en algún lugar de su cabecita y le pueda servir de inspiración en algún momento. Ojalá encuentre más libros de esta ilustradora y escritora!

  5. Anónimo
    18/07/2009 a las 04:47

    Vivo en Guadalajara Jalisco, México y tuve la oportunidad de tener un feliz encuentro con el libro “Selma”, gracias a que el Fondo de Cultura Económica (México) lo editó. De inmediato busqué información sobre Jutta, su entrevista me gustó y estoy decidida a seguirle la pista a esta escritora-ilustradora.

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