Entrevista a Joan Manuel Gisbert

Joan Manuel Gisbert nació en Barcelona en 1949. Estudió Ingeniería Técnica Eléctrica y cursó estudios de técnicas teatrales en París. Traducido a numerosas lenguas extranjeras, Joan Manuel Gisbert es uno de los escritores más reconocidos de la actual narrativa fantástica, de misterio y aventuras. Ha realizado también guiones para televisión (Misteri para TVE en Catalunya) y ha sido galardonado con importantes premios entre los que destacan el premio Edebé por La voz de madrugada en 1995, el Gran Angular por La noche del eclipse en 1990, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil por El Museo de los Sueños en 1984, y el Barco de Vapor en dos ocasiones. El misterio de la isla de Tökland figuró en la Lista de Honor del Premio Hans Christian Andersen el año de su publicación (1982).

¿Existe alguna relación entre todos tus libros?

Creo que son como distintas caras o facetas de un mismo poliedro imaginario que está aún en formación. Algunas pueden ser claramente contiguas, otras distantes o hasta opuestas en apariencia, pero todas pertenecen a un mismo cuerpo que es el conjunto de la obra.

¿Por qué son fantásticos?

Porque están escritos desde la Realidad con el propósito de buscar una extensión de la misma. Es decir: desde el mundo de la experiencia cotidiana, sin olvidar las intuiciones y los sueños, hacia lo desconocido, lo inexplorado, el Misterio Global.

¿Tienes personajes que se repiten en tus libros, cambiando de nombre?

Existen resonancias entre algunos de ellos, similitudes, reincidencias, porque pertenecen a una misma especie de individuos (Los Exploradores del Misterio). Pero, si su nombre es distinto, su semejanza no es completa. Existen diferencias en sus rasgos profundos, en sus modos de encarar la sed de conocimiento, en los tipos de exploración que emprenden, en las épocas en que viven, etc.

¿Pretendes comunicar algún mensaje con tus libros o simplemente quieres hacer pasar un buen rato?

Están escritos con el deseo de “levantar” historias que merezcan ser leídas y que lleguen al lector como una transferencia emocional y gozosa, no exenta de consideraciones éticas ni de una cierta Idea o concepto del Universo. Pero todo ello ha de formar, indisolublemente, parte de la obra. No se trata de idear argumentos para transmitir ideas, sino de que las historias contengan en su seno, como ingrediente inseparable, una cierta visión del mundo y de la vida.

¿Has pensado escribir otros temas u otros géneros, por ejemplo teatro?

Escribí y dirigí teatro en otro tiempo, y también hice guiones dramáticos para televisión. Quizá lo haga de nuevo en un futuro. Pero donde mejor me siento es en la narrativa, que concede una libertad mayor a la escritura. En cuanto a los temas, me dejaré llevar siempre por aquellos que más me motiven en cada momento, sean o no inéditos para mi.

¿Qué autores sientes que te influyen a la hora de escribir?

Una buena parte de los que he leído, es decir, muchos. Incluso algunos que gozan de poca consideración literaria, como Karl May, Gaston Leroux, Edgard Wallace a Stephen King. Sin embargo, en mi galería de verdaderos “ídolos” no pueden faltar Jules Verne, H.G. Wells, Joseph Conrad, Herman Melville, H.P. Lovecraft, Lord Dunsany, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Italo Calvino, Witold Gombrowicz, Stanislaw Lem y Arthur C. Clarke, por dar solo algunos nombres.

¿En qué te basas para escribir tus libros?

En todo lo que he vivido hasta cada momento de escritura (es decir, en todo lo que he conocido, descubierto, experimentado, visto, oído, leído, sufrido, gozado, pensado, intuido, imaginado, etc). De todo ese magma informe que es la experiencia acumulada surge, a través de la reflexión y el impulso literario, la materia prima de cada nuevo libro.

¿Qué piensas de la literatura juvenil?

No es un invento, es una realidad. Está formada por los libros mayoritariamente leídos por los jóvenes en un período determinado, con independencia de cuál haya sido la intención del autor al escribirlos. Ahí cabe todo, claro, desde textos sublimes hasta obritas execrables. Pero no se me ocurre una definición más exacta (aunque sea algo perogrullesca). Al final del siglo se sabrá, por ejemplo cuál habrá sido la literatura juvenil de los noventa.

¿Qué autores juveniles te gustan?

No leo de modo preferente a autores juveniles, sino que los intercalo en mis lecturas con escritores de todas clases y tendencias. Por tanto, mi conocimiento como lector de los autores dedicados a lo juvenil es muy parcial. De todos modos, considero que Rodari, Tournier, Ende, Dahl, y Gripe, entre otros, son figuras indiscutibles del actual panorama europeo.

¿Cuál es de los libros que has escrito tu preferido?

No puedo ver claramente a uno de ellos como preferido. Tendría que ser una combinación de tres o cuatro. Y dudaría mucho antes de elegir los libros que la formaran: podría haber tres o cuatro combinaciones distintas, con diferentes títulos, todas igualmente válidas o favoritas para mí.

¿Cómo comienzas a escribir un libro?

Casi siempre, hacia el misterio, hacia lo imprevisto y lo desconocido. Es decir.partiendo de una primera escena desencadenante o de una situación inicial que me parezca llena de posibilidades para su ulterior desarrollo; pero sin tener de ningún modo previsto el transcurso argumental ni, mucho menos todavía, el desenlace ni la forma que éste va a adoptar, sea abierta o cerrada.

¿A qué edad comenzaste a escribir?

A los doce o catorce años ya tenía el instinto de escribir por el placer de hacerlo, al margen de exigencias o planteamientos escolares. Aunque mi conocimiento del lenguaje era todavía muy precario, me daba cuenta de que era una herramienta de fabulosas posibilidades. Pero fue a los 28 años cuando aquel primer impulso empezó a convertirse, definitivamente, en la actividad más importante de mi vida. Pero hubo muchos intentos y balbuceos antes.

¿Para qué crees que sirve la literatura?

Además de ser el territorio supremo del lenguaje, constituye una vía insustituible entre las diversas formas de creación, expresión y comunicación humana. Alcanza grados, modos, intensidad y complejidades imposibles de lograr por cualquier otro de los medios existentes, incluidos los audiovisuales, por supuesto, o por los que se adivinan en un futuro próximo. Todavía por mucho tiempo, si no por-todo-el-tiempo, la literatura será un bien indispensable para una humanidad que quiera vivir con plenitud y no solo como vasalla de la catarata continua de imágenes.

¿Te gusta la poesía? ¿Escribes?

Me gusta mucho. Es la depuración, la difícil síntesis, el uso artístico del idioma llevado a su plano más alto. Pero sólo la practico muy de tarde en tarde, como desahogo íntimo. Estoy muy decantado hacia lo narrativo, necesito secuencias temporales, transcursos amplios (o más amplios que los de la lírica moderna), poblamiento de espacios, situaciones enlazadas, actividad de personajes, cambios o desembocaduras inesperados…

¿Qué diferencia ves entre escribir para jóvenes y escribir para adultos?

Muy poca en la práctica. Y ninguna en la narrativa fantástica. Si en este campo alguna hubiere sería a favor de la escritura que apela a la “complicidad” de los lectores jóvenes, a su mayor ductilidad y capacidad, en relación a los lectores adultos, para asumir, recrear, potenciar y transformar las propuestas literarias establecidas desde una óptica fantástica.

¿Eres tú el protagonista de La noche del viajero errante? ¿Tiene algo de autobiográfico?

Sí, totalmente, desde la primera escena en el puesto fronterizo hasta el posfacio. Y también Cristina, la Mujer-niña, es una persona real, convertida como yo en personaje imaginario sin dejar de ser real. En ese libro, como en ningún otro de los míos, lo real y lo imaginario se funden en un tejido único, con lo que se cumple lo que es, a mi entender, una de las condiciones genuinas del arte fantástico. Y nada de eso impide que sea, efectivamente, un texto autobiográfico. ¡Con decir que hasta las cartas que aparecen en el relato son casi iguales a las que Cristina y yo nos cruzamos en la realidad!

¿Haces algo aparte de escribir?

En un sentido laboral o profesional, menos cosas cada vez: una asesoría editorial y poco más. Pero practico con asiduidad lo que es, en mi opinión, “la otra cara de la escritura”: las visitas a centros para tener encuentros con los lectores (ya que no siempre se puede mantener contacto epistolar), la participación en Jornadas o Semanas de Literatura o Animación a la lectura, y también doy algunos cursos o sesiones orientados al desarrollo de la imaginación fantástica.

¿Qué consideras que es lo más importante de tus libros?

Que ayudan a que sus lectores tengan una más alta opinión de sí mismos en tanto que seres humanos dotados de facultades tales como la imaginación o el uso intelectivo del lenguaje, vías de conocimiento del propio yo y de los conceptos del universo.

José Ángel Esteban, David Martín y Pablo Cruz

8 comentarios en “Entrevista a Joan Manuel Gisbert

  1. anonimo
    25/03/2014 a las 19:11

    en mi clase hemos leido su libro “historias secretas en la noche” ahora el profe nos ha mandado tambien un trabajo
    PD: me ha encantado

  2. asuncion osuna
    28/02/2014 a las 10:50

    yo me e leido muchos libros de el en el colegio y ahora estoy haciendo un trabajo sobre él que me lo ha mandado el profesor y el trabajo es sobre su libro el de historias secretas en la noche

  3. manuel
    13/04/2012 a las 22:38

    He leido muchos libros suyos y me han encantado.Los que mas me han gustado han sido El Palacio de los Tres Ojos Y El Bosque de los desaparecidos. Posdata soy del colegio Pequeño Principe.

  4. pedro
    04/12/2011 a las 00:28

    me gusta el libro la maldición del arquero

  5. Pingback: 16 de octubre « ¿Qué escritor nació el…?
  6. enganchado al misterio
    23/03/2010 a las 00:33

    a mi el libro que me he leído me ha gustado [la maldición del arquero] pero no pudo venir al instituto y me decepcioné

  7. Lector aficionado
    26/04/2009 a las 22:32

    Ya vino el año pasado Joan Manuel Gisbert a mi colegio y me quedé algo decepcionado con la novela qué me leí(los espejos venecianos) pero no se puede negar la clara facilidad con la que este hombre maneja el idioma. Posee un lépsico como pocos he tenido el placer de leer y/o escuchar.
    Se hecha de menos, la verdad, m¡s gente qué hable así, cuyas líneas y inviten ala sola reflexión de entender lo que se escucha
    Un saludo

  8. Elizabeth
    03/03/2009 a las 09:10

    hola me llamo elizabeth y este es uno de mis escritores favoritos y nada espero que siga asi de jevi

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