Eleanor & Park

Eleanor & ParkRainbow Rowell
Madrid: Alfaguara, 2014

Eleanor y Park son dos adolescentes que no siguen la corriente de los patrones definidos. No encajan del todo en el entorno que les ha tocado vivir, o con la gente con la que les ha tocado coincidir, cada uno a su manera. Entonces, un día, por casualidad, se ven obligados a sentarse juntos en el autobús y… nada. Se caen fatal. Y a pesar de ello, sí, se acaban enamorando, muy poco a poco, eso sí, pero con la intensidad con la que solo los adolescentes viven todas sus experiencias.

Efectivamente, si se trata de buscar una historia original, que tenga un argumento complejo y que no sea predecible, esta quizá no es la mejor candidata, y aun así, no dejaría de recomendarla si me preguntasen. Tiene algo que cautiva. Y posiblemente ese algo sean sus protagonistas: desde luego el título le va que ni pintado porque son ellos, Eleanor y Park, el verdadero atractivo de esta novela. La química entre ellos es tan inmediata, tan inesperada (incluso para ellos) y tan intensa, que resulta absolutamente conmovedora e irresistible. Qué ternura más enorme.

Por mucho que la autora parezca renegar de Romeo y Julieta (en boca de su protagonista femenina), esta es una historia de Romeo y Julieta en toda regla, pero sin el encaprichamiento infantil, o casi, y sin el final trágico, o casi, porque el final «dramático» ya se anticipa en la primera página, así que te pasas las cuatrocientas y pico restantes esperando a que algo irremediable separe a estos dos adorables personajes.

Hay otro elemento que ha hecho que devore esta historia sin descanso: el modo en que la autora evoca constantemente los años ochenta a través de los grupos musicales y las películas del momento me parece totalmente adorable. Sin darme cuenta se me dibujaba una sonrisa nostálgica cuando Eleanor se frustraba al no poder seguir escuchando la cinta que le había preparado Park porque el Walkman se quedaba sin pilas… Ay, qué tiempos…

Bravo por la autora que valiéndose de los tópicos propios de cualquier historia «de instituto» que se precie (la nueva, el chico majo, la arpía, el matón, el profesor enrollado…) ha conseguido crear una historia conmovedora y sincera. La intensidad de las emociones de los protagonistas es abrumadora y, sin embargo, real y creíble. Qué preciosa lección de tolerancia y valentía. Y de amor, claro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *