Cuentos en verso para niños perversos

Cuentos en verso para niños perversosRoald Dahl
Ilustraciones de Quentin Blake
Madrid: Alfaguara, 2008

¿Y si te cuento un cuento? Un cuento conocido pero diferente: un cuento clásico donde Cenicienta ya no quiere a su príncipe azul; donde Juan no corta el árbol de habichuelas mágicas sino que decide conservarlo y bañarse una vez por mes; donde Blancanieves se aleja del castillo para irse a la capital, lugar en el que “consiguió  un buen empleo / de ama de llaves a domicilio / de siete divertidísimos hombrecillos”, resolvió los problemas monetarios de estos enanitos y nunca conoció a su príncipe ni volvió al castillo; donde Rizos de Oro es una niña maleducada que rompe la sillita del pequeño osito, se come la comida y sin vacilar duerme en una cama que no es la de ella, así recibe la sentencia del juez: “¡Diez años de presidio a esa tunante!”; donde Caperucita Roja le da una lección al lobo; y donde los tres cerditos son “salvados” por Caperucita.

Seis historias en verso que fueron modificadas por el autor para que los niños perversos aprendan la lección. Un libro con ilustraciones de Quentin Blake que nos abren la puerta a los grandes clásicos de la literatura pero desde una perspectiva contemporánea. Un libro para leer en cualquier momento del día, y no solo antes de dormir. ¡Que vuelvan los clásicos pero con una vuelta de tuerca!

3 comentarios en “Cuentos en verso para niños perversos

  1. 23/06/2012 a las 11:16

    Vaya, ¿cuentos clásicos pero contados de forma distinta y con finales inesperados? Entonces tengo que conseguímelo pronto, 😛
    Aunque todos nos sepamos ya de principio a fin estos cuentos clásicos, me parece muy interesante ver cómo la imaginación de algún autor contemporáneo es capaz de darles la vuelta y hacer con ellos lo que le dé la gana.

    Y en el cine últimamente también estamos viendo esto. Hace poco anunciaron una nueva adaptación cinematográfica de Blancanieves, pero que se desarrolla en un ambiente más oscuro y realista, como para darle más realismo a la historia. Y no sé yo si no habrán cambiado también el final… Que todo puede ser.

    Por cierto, si a alguien le interesa este estilo de reinventar a los clásicos, el polaco Andrzej Sapkowski, un genio de la literatura fantástica, hizo esto mismo pero con Alicia en el País de las Maravillas, y la verdad es que a mí me encanta ese relato corto suyo. Si alguien quiere echarle un vistazo, se titula “La tarde dorada” y hay una edición ilustrada muy chula, publicada por la editorial Bibliópolis.

    ¡Saludos!

  2. María José
    25/05/2012 a las 18:51

    Excelente libro, el cual tengo la suerte de tener en su antigua edición en formato tapa dura, 27cm alto y 21cm ancho aproximadamente.

    Disfruté particularmente el cuento de la Caperucita Roja.

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