Correo para Tigre

Correo para TigreTexto e ilustraciones de Janosch
Traducción de Dolores Romay
Sevilla: Kalandraka, 2011

Con ochenta años cumplidos, Janosch sigue escribiendo y dibujando, para adultos y para niños, en su residencia de Tenerife. Sin embargo, aunque a diferencia de otros autores de obras “caducadas”, nunca es tarde para volver a traer al mercado a sus clásicos infantiles. Y por ello Kalandraka rescata un segundo título de esta maravillosa amistad entre el oso y el tigre, después de ofrecernos ¡Qué bonito es Panamá!. Y a la espera quedamos del tercero, Yo te curaré, dijo el pequeño Oso.

Y es que estos personajes se hacen entrañables, son una auténtica alternativa de vida basada en las emociones y los sentimientos, nunca en aspectos materiales. Esta pareja de Oso y Tigre viven en una colorida casa cerca de un río y, siendo los personajes principales, en muchas ocasiones interactúan con otros animales (a veces algún humano) que se mueven con los mismos resortes afectivos. Además, en un segundo plano en la mayoría de las ilustraciones y sin que afecte a la historia principal, podemos encontrar un ratoncito, una pequeña rana verde, y siempre a un muñeco de arrastre: un pato plano de rayas amarillas y negras con cuatro ruedas, que ha llegado a ser un símbolo en Alemania, donde estos libros fueron publicados por primera vez en la década de los setenta.

Estas obras pertenecen ya a un periodo más optimista en la obra de este autor polaco y están llenas de color, de sonrisas en las caras de los personajes, de sana ingenuidad, de amor, de inventiva, donde los trazos, los colores y los gestos derrochan amabilidad y todo queda liberado de los convencionalismos sobre lo cotidiano: una cazuela puede estar en el suelo, una bombilla es una lámpara suficiente, un conejo puede tener el tamaño de un oso. Es el mundo de Janosch.

En este título, que recuerda a la fábula sobre la invención de la escritura (dos personas separadas se transmiten algo mediante signos en un trozo de barro que transporta de una a otra una tercera persona), nos encontramos con que Tigre echa de menos a Oso cuando se va a pescar y le pide que le envíe una carta. Esto dará pie a la necesidad de papel, pluma, tinta, sobre, sello y ¡carteros! Y no solo se va a inventar el correo ordinario, sino que también dará lugar al aéreo y al teléfono.

Divertidísimo ejercicio inventivo que sería una bella apertura para clases que quieran comenzar una tarea de correo (aunque sea electrónico) con otro centro, porque su mensaje principal es la importancia de la comunicación, también cuando estamos separados.

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