Cerca

Natalia Colombo
Pontevedra: Kalandraka, 2008
I Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados

En Cerca, Premio Internacional de Compostela al mejor álbum ilustrado 2008, Natalia Colombo nos regala, a través de unas magníficas ilustraciones y un texto simple pero de gran  profundidad, una obra que habla de las relaciones humanas. Destinado a los más pequeños, con letra de palo, la historia muestra la incomunicación y la soledad a la  que a veces nos autosometemos sin necesidad.

El Señor Pato y el Señor Conejo son vecinos, siempre coinciden a la ida y a la vuelta del trabajo y también en sus ratos de ocio, paseando por la ciudad. Siempre van solos y siempre se cruzan, sin embargo nunca se dirigen la palabra, ni tan siquiera para darse los buenos días. Esta situación, que puede resultar más chocante para los niños, mucho más sociables, se convierte en algo habitual en el mundo de los adultos, hasta el punto de no resultar ni tan siquiera extraña. Personas que están cerca, puerta con puerta, pero que resultan anónimas, desconocidas. Personas a las que “guardar las formas” les obliga a aislarse de los otros.

Quizá sea el miedo al ridículo o el miedo a no ser correspondido lo que hace que estos dos personajes no tengan una relación más amigable, que no compartan sus impresiones ni se hagan compañía. Sea lo que sea, y a pesar de la proximidad, son solamente dos solitarios más.

El cuento es un canto a la comunicación, a la amistad y la unión, y nos plantea lo absurdo de estar solo cuando se puede tener a alguien en el que apoyarse.

Sin embargo, la historia no tendrá un verdadero final feliz,  estos dos personajes no llegarán a conocerse nunca, por lo que a la autora sólo le queda la ilusión de dibujarnos lo que podría haber sido pero no será, unas ilustraciones que cierran el libro y donde Pato y Conejo hablan y se divierten juntos.

2 comentarios en “Cerca

  1. Javier
    02/05/2010 a las 02:36

    Un libro con unas ilustraciones que deslumbran y que reflejan lo que el libro realmente refuerza: la incomunicación. Salvo la doble página final, donde se aventura un final que dice “podrán ser amigos”, el resto es el reflejo de dos personas de una gran ciudad que se ignoran y que están muy ocupadas. Yo no veo el mensaje positivo por ningún lado y si un reflejo de la realidad machacado una y otra vez: no se ven, no se hablan, no existen el uno para el otro.
    La autora del comentario lo ve claro (“no tiene un verdadero final feliz”), pero no se atreve a decir que de amistad, unión y comunicación, nada de nada. Me parece que usar a conejitos y patitos para mensajes tristes -por lo realista del trasfondo de la historia- no es muy aconsejable; encima, si los intermediarios vemos un libro de color de rosa, nos equivocamos y equivocamos.

  2. Araceli
    31/08/2009 a las 18:45

    Este libro es precioso, de verdad. En un texto claro y ameno, y con unas lindas ilustraciones resulta ser muy conmovedor.

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