Narrativa infantil

Tristán encoge

Tristan-encoge

Blackie Books recupera en una bonita y cuidada edición, como es habitual, un magnífico libro que ya estuvo publicado en España hace unas décadas en Alfaguara, con otra traducción. Un texto brillante de Florence Parry Heide, que destila ingenio en cada frase, y unas ilustraciones de Edward Gorey que reflejan a la perfección la angustia existencial del protagonista de este relato: su proceso de encogimiento, la indiferencia del resto del mundo, su periplo kafkiano por el colegio…

Feliz Feroz

Feliz Feroz

¿Tenía familia el peligroso lobo que acechaba a Caperucita Roja? ¿Cómo se comportaba con sus seres queridos? En este libro de El Hematocrítico, su primera obra dirigida al público infantil, descubriremos más sobre este personaje, pero el verdadero protagonista de la historia no es Lobo Feroz, sino su sobrino, Lobito, que, aunque destinado a alcanzar las más altas cotas de maldad, no parece estar muy interesado en comer animales o ancianitas.

La fea costumbre de Conejo

La fea costumbre de conejo

Este que hoy recomendamos es el primer libro infantil de su autor, Julian Gough, e inaugura la serie “Osa y Conejo”, con dos títulos publicados hasta el momento, y un tercero que verá la luz dentro de pocos meses, a principios de 2018. En La fea costumbre de Conejo se nos presenta a los protagonistas de estas historias, una osa inocente y de buen carácter, y un conejo cascarrabias pero de buen corazón (aunque tarda uno en darse cuenta).

Nostalgia de LIJ: Elvis Karlsson

Elvis-Karlsson-Alfaguara

Normalmente, no se utiliza el nombre del personaje principal para dar título a una obra. Pero, cuando este posee una fuerza gravitatoria tal que el resto de la creación narrativa que le circunda solo puede orbitar alrededor de él, igual no quede más remedio. Mr Gwyn, de Baricco, es un ejemplo. Otro, ya cinematográfico, Forrest Gump. Y Elvis Karlsson también presenta, por supuesto, este perfil.

Nostalgia de LIJ: Campos verdes, campos grises

Campos verdes, campos grises

Ursula Wölfel, profesora de Educación Especial nacida el 16 de septiembre de 1922 en la República de Weimar, escribió esta compilación de relatos en 1970. En la escritura de ficción (con independencia del grado de realismo que presenten los referentes en que esta se ha basado) siempre hay un contraste que el lector ha de tener en cuenta: la distancia entre el fondo y la forma —en suma, lo accesible que resulta el primero—. En estas historias de Wölfel, hay muchííísimo más bajo la superficie, por debajo de la información objetiva que revela el texto. Esto ha de resultarnos, como mínimo, irónico en los tiempos en que vivimos.

Leocadio, un león de armas tomar

Leocadio, un león de armas tomar

El primer libro infantil de Silverstein fue este que hoy recomendamos, Lafcadio, the Lion Who Shot Back (Harper & Row, 1963, aparecido primero en la revista Playboy), y ahora vuelve a las librerías, puesto que hace años ya estuvo publicado en castellano por Lumen. La edición de Lumen, traducida por Víctor Pozanco, mantuvo el nombre del león protagonista, y un título más próximo al original inglés (Lafcadio, el león que devolvió el disparo), pero en esta nueva versión que publica Kalandraka y traduce Miguel Azaola nos encontramos con un título bastante diferente.

Nostalgia de LIJ: Cuentos escritos a máquina

Cuentos escritos a máquina

Comenzamos una serie de artículos con los que rendiremos homenaje a algunos títulos de literatura infantil y juvenil de los años 70 y 80 del pasado siglo XX. En cada entrega se comentará un título representativo de esta época, escogiendo los detalles más relevantes para cada ocasión: temática, contexto del autor, etc. Además, en todas las entregas, se analizará un fragmento del título en cuestión con el fin de hacer hincapié en algún aspecto técnico-narrativo particularmente valioso. En esta primera entrega, hablamos de Cuentos escritos a máquina, de Gianni Rodari, publicado originalmente en 1973.

El museo de los ladrones (Los Guardianes #1)

El museo de los ladrones (Los Guardianes #1)

Alhaja es una ciudad gobernada de forma absurda y despótica donde la seguridad de los niños va en detrimento de su libertad. Los adultos sienten tal aversión a heridas, enfermedades, infecciones y posibles raptos de los más pequeños que no conciben otra forma de mantenerlos seguros e ilesos que encadenarlos para limitar sus movimientos. Durante el día, todos los niños sin excepción permanecen atados a los tutores sagrados, que tienen nombres tan significativos como Ilusa o Confort, que les exigen atención y obediencia máxima, y en la noche duermen también con grilletes fijados a las camas.

Tania Val de Lumbre

Tania Val de Lumbre

Tania sabe cosas que mucha gente no sabe, pero la gran lección del libro la aprende del viejo borracho Nils: “Nunca es culpa de los niños”. Nada de todo lo malo que hacemos los adultos es culpa de los niños, cosas estúpidas como no hablarse en treinta años. Y Nils parece muy, muy seguro de lo que dice. Porque cuando eres niño todos los adultos pueden parecer superhéroes, pero no son más que humanos.

El maravilloso viaje de Nils Holgersson

El maravilloso viaje de Nils Holgersson

Nunca antes un proyecto por encargo había gozado de tan buena acogida literaria y ha trascendido tanto en el tiempo como El maravilloso viaje de Nils Holgersson. Concebido como un libro de texto formado por lecturas para que los estudiantes de primaria suecos conocieran la geografía y la historia de su país, pronto se convirtió en un clásico mundialmente reconocido. Las autoridades educativas suecas pretendían fomentar en los más jóvenes el amor por su tierra a través del conocimiento y consiguieron que esta obra clave de la literatura fundacional de Suecia encajara perfectamente en otros países como lectura imprescindible para todas las edades.

Nonsense

Nonsense (Edward Lear)

Hace muchos años que me divierto jugando con los poemas de Edward Lear, poemas traducidos por mí de cualquier manera, con mi mucha intención y mi malogrado inglés. Hace muchos años que me topé en el camino con Rodari, que también jugó con Edward Lear. Hace tiempo que me encontré con gentes que también se divirtieron con esos poemas y con Rodari, y que después hicieron disfrutar a pequeños publicándoles sus versos a la manera de los de Edward

Cuando el mundo era joven todavía

Cuando el mundo era joven todavía

El cielo estaba algo gris, de ese gris que lo ingleses llaman blue. Crucé la calle y me pasos me llevaron hasta una de mis librerías favoritas. Entré y me detuve en el libro de poemas de David Mayor, Conciencia de Clase (los ojos grandes de verlo todo se hacen pequeños), y mi vista se fue hacía una portada de fondo amarillo pajizo, o cobrizo. Reconocí el dibujo de Rotraut Susanne Berner, acudí a su llamada. Estaba en la mesa de novedades.