Álbum ilustrado

Akim corre

Akim corre

Este interesante álbum de la artista belga Claude K. Dubois nos acerca en primera persona una realidad que por desgracia se ha convertido ya en algo habitual: la guerra, las consecuencias que tiene en la población civil, en los niños, en las familias, y el éxodo de refugiados y víctimas de conflictos armados. Se publicó en Francia en 2012, un año después de que comenzara en Siria la guerra civil y la crisis de los refugiados de ese país.

El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza

El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza

El topo, un poco corto de vista, vive tranquilamente en su madriguera hasta que un día, al salir de esta, una gran cosa marrón le cae en la cabeza. Muy indignado, decide investigar quién ha sido el animal culpable de aquella atrocidad. Su investigación hace que vaya investigando cómo son los excrementos de los diferentes animales que encuentra hasta dar con el culpable y ejecutar su tan discutible venganza.

Un cuento lleno de lobos

Un cuento lleno de lobos

Verdaderamente este cuento está lleno de lobos, de eso no cabe duda. De todos los tamaños, formas, colores y… materiales: ¡hay hasta lobos de piedra o de metal! Y están todos encerrados dentro de este libro, deseando encontrar algo de comida para Lobo Tragón, que está tan hambriento que se comería hasta las palabras de su propia historia… si no fuera porque las letras están duras y saben a pintura, claro.

¡No funciona la tele!

No funciona la tele (Glen McCoy)

Pepa León está obsesionada con su tele, para ella es todo su mundo. Le encanta todo lo que echan, tiene unos trescientos programas favoritos. No necesita nada más, no tiene amigos (excepto su perro Barriga…), no sale a la calle, porque la tele es suficiente. Pero ¿qué pasa cuando una mañana al levantarse la tele está fría y su pantalla oscura? ¡Se va a perder sus programas favoritos de la mañana! No le que queda otra que encontrar a alguien que la repare, así que sale en su busca, con su tele y acompañada de su fiel Barriga. Lo que Pepa no se espera es el mundo brillante que hay fuera, mucho más brillante que cualquier pantalla de televisión.

Al caer la noche

Que el mundo se encuentra habitado por toda suerte de seres extraños es algo que se sabe desde antiguo y que nadie, en su sano juicio, podría cuestionar. La apertura de portales interdimensionales está a la orden del día y los seres humanos nos vemos obligados a convivir con algunos de esos seres que, en ocasiones, rondan nuestros dormitorios. Cocos. Brujas. Monstruos. Sobre todo monstruos. Monstruos de todos los tipos, tamaños y colores.

Los niños valientes

Los niños valientes (Fermín Solís)

El ilustrador y dibujante de cómics Fermín Solís nos presenta un peculiar abecedario, que recuerda bastante en su planteamiento a Los pequeños macabros de Gorey, aunque con mucha menor carga de sadismo, y en un tono más desenfadado. Letra a letra, los veintisiete niños protagonistas de este libro se enfrentan sin ningún miedo a las actividades más peligrosas.

Mi hermano pequeño invisible

Mi hermano pequeño invisible (Ana Pez)

Un libro con dos historias, una para disfrutar al modo normal, y otra para ver con unas gafas especiales (incluidas en el libro) que hacen que el color naranja se vuelva invisible, y las ilustraciones (impresas a dos tintas) cambien totalmente de sentido. “Tengo un hermano que cree que es invisible” es lo que leemos sin gafas, mientras en la imagen vemos un niño tapado con una caja, y con ellas puestas leeremos “Tengo un hermano invisible”, mientras la página aparece totalmente en blanco.

Babar. Todas las historias

Babar. Todas las historias (Jean de Brunhoff)

Blackie Books ha reunido en un solo volumen los seis libros del elefante Babar escritos e ilustrados por Jean de Brunhoff, que se publicaron desde 1931 hasta 1937: Historia de Babar, el pequeño elefante, El viaje de Babar, El rey Babar, Las vacaciones de Zefir, Babar en familia y Babar y Papá Noel. Se trata de una nueva traducción, a cargo de Juan Carlos Silvi, que parte de las ediciones originales, por lo que contiene pasajes inéditos que hasta ahora no se habían publicado en España.

¡Bravo, Rosina!

¡Bravo, Rosina! (Ed. Ekaré)

Con un tono poético y pausado nos llega la historia de una niña llamada Rosina. La primera escena de la narración evoca el encuentro entre la nieta y su abuelo Eduardo, quien regresa de viaje con una memorable sorpresa: “Una curiosa máquina de música llamada Victrola”. De inmediato rememoramos la magia de los años veinte. El abuelo pone en el “plato” un disco negro y brillante, da cuerda a la manilla y hermosas óperas empiezan a escucharse.

Mi pingüino Osvaldo

Mi pingüino Osvaldo

En años pasados, el pequeño Juan le pidió a San Nicolás “un coche de carreras rojo descapotable”. La ilustración de H. B. Lewis es fiel a las generosas proporciones de la ensoñación. El coche aparece en primer plano, grande y luminoso. Pero el carro que le trajo Santa no fue ni la sombra del que se imaginó. “Medía tres centímetros, o cuatro”.

La Gran Mamá hace el mundo

La Gran Mamá hace el mundo

La Gran Mamá que hace el mundo es una diosa con el poder de crear el tejido de todas las formas materiales. Antes del patriarcado, la divinidad era una diosa con un lugar respetado en la sociedad y en el orden del mundo natural. Con el patriarcado, la diosa se convirtió en dios, y quedó excluida del ejercicio de la construcción, de la medicina, de la literatura y del lenguaje de las civilizaciones que ella misma había liderado. Root y Oxenbury han resaltado con esta versión matriarcal del mito bíblico la fuerza femenina contenida en el acto de la creación.

¡Que viene el lobo!

¡Que viene el lobo! (Ramadier & Bourgeau)

No es frecuente encontrar álbumes que interpelen directamente al lector, en segunda persona, y cuya lectura dependa de las acciones que este haga. Sí es más frecuente encontrar libros con pestañas, desplegables, ventanas, resortes… Incluso libros de realidad aumentada, o libros interactivos (que más bien convendría llamar aplicaciones) en los que la participación del lector/usuario es imprescindible.