Entradas escritas por Daniel Nesquens

Cuando el mundo era joven todavía

Cuando el mundo era joven todavía

El cielo estaba algo gris, de ese gris que lo ingleses llaman blue. Crucé la calle y me pasos me llevaron hasta una de mis librerías favoritas. Entré y me detuve en el libro de poemas de David Mayor, Conciencia de Clase (los ojos grandes de verlo todo se hacen pequeños), y mi vista se fue hacía una portada de fondo amarillo pajizo, o cobrizo. Reconocí el dibujo de Rotraut Susanne Berner, acudí a su llamada. Estaba en la mesa de novedades.

Treinta y tres días antes de conocerte

Treinta y tres días antes de conocerte

Se acaba el mes de julio y parece que todo va a seguir igual. Todo es: calor, trabajos domésticos, enfados de mamá, siestas aburridas, tele… Pero lo que no sabe Jaime es que algo está a punto de cambiar en su agosto sofocante. Unos nuevos vecinos se instalan en la casa de al lado. Son un tanto peculiares. O incluso más. Se ve a simple vista, pero se constata en el trato del día a día. Un bizcocho casero recién hecho por la madre de Jaime marca el pistoletazo de salida. En vez de un café de cortesía, de bienvenida, la buena señora piensa que un bizcocho puede estar mejor. Y lo está, según las alabanzas recibidas.

Entrevista a Elisa Arguilé

Estamos a mitad de septiembre y en Zaragoza hace un calor insoportable. He quedado con Elisa en la librería Antígona. Una librería maravillosa donde uno puede encontrar de todo, incluso libros nuestros. Cuando llego, Elisa ya está dentro, en la…

En blanco

Irene es una niña con padre, con madre, con su cuarto para ella sola, con sus juguetes, con sus peluches, con sus grandes ideas. Y claro, cuando llega la hora de irse a dormir, Irene se va, pero las ideas no. Y así, con esas ideas bullendo dentro de su cabeza, el reto de conciliar el sueño es casi imposible. Pero Irene es una chica lista y tiene sus trucos para quedarse “en blanco”. No es nada sencillo, pero… pero Irene atrapa ese descanso absoluto; se da media vuelta y a dormir.

Mil millones de tuberías

Diego Arboleda Ilustraciones de Raúl Sagospe Madrid: Anaya, 2009 En un país gris atravesado por millones de tuberías que van y vienen, en las afueras de la gran ciudad, vive M, un chiquillo de apenas equis años al que le…

La invención de Hugo Cabret

La-invencion-de-Hugo-Cabret

Este libro no data de 1902 cuando se estrena “Un viaje a la luna”, el primer film de ciencia-ficción de la historia del cine; data del siglo XVIII, sumergidos en el esplendor de los autómatas, cuando se desarrollan una gran cantidad de máquinas capaces de escribir, dibujar o tocar un instrumento musical. Entre ellos el pato de Jacques de Vaucanson, un pato de cobre que es capaz de comer, beber, graznar, chapotear y defecar. Han tenido que pasar más de doscientos años, para que la Invención de Hugo Cabret (otro autómata) escribiese este libro.

Susana

Marie-Ange Guillaume Ilustraciones de François Roca Barcelona: Juventud, 2005 Susana no tiene un ratón, tiene un perrito que mueve la cola o las orejas o las patas delanteras… Susana tiene unas enormes ganas de conocer nuevos territorios. O de conocer…

Mi cuerpo y yo

Jorge LujánIlustraciones de IsolMadrid: Kókinos, 2005 ¿Cómo es mi cuerpo? Lo veo. ¿Cómo soy yo? Lo intuyo. El autor del texto, Jorge Luis Luján (escritor, músico, escenógrafo, arquitecto) sabe que la mayor preocupación es uno mismo, sabe que el estado…

Risa de cocodrilo

Antonia Rodenas Ilustraciones de Rafa Vivas Madrid: Anaya, 2005 El pato Faustino es muy atrevido. Y quizás un poco tonto. Tal vez por ello se acerca cada vez más a lo que sabe que puede ser su final. Y saluda…

Duerme

Antonia Rodenas Ilustraciones de Rafa Vivas Madrid: Anaya, 2005 El lobito, la gata, el león, el conejo… son los protagonistas de este cuento destinado a los prelectores. Protagonistas que se quedan dormidos bajo la mirada de la loba, del ratón,…

Sombras de manos

Faltan escasas horas para que el día llegue a su fin. Pronto habrá que ir a dormir. Olga bosteza, también su padre, y su madre. Y la luz se va. Todo se queda a oscuras: las casas, las calles… Una vela es la solución. Una vela que ilumina de forma muy particular. Es otra iluminación. A la luz de la vela las sombras se alargan como zanahorias. La sombra de Olga, la de su padre, la de su madre. Y comienza el gran juego: de una mano sale una perro con la boca abierta, o un pato, o un conejo… Con las dos manos el conejo enseña sus orejas. Con el cuerpo encorvado la sombra del padre de Olga consigue ser un fantástico paquidermo.